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lunes, 28 de marzo de 2011

Día No 106 Ciego a tu Necesidad Personal

Lectura del día:        1 Sam 18:1 - 20:42
Verso Central           1 Samuel 18: 8-9

Disgustado por lo que decían, Saúl se enfureció y protestó: "A David le dan crédito por diez ejércitos, pero a mí por uno solo. ¡Lo único que falta es que le den el reino!" Y a partir de esa ocasión, Saúl empezó a mirar a David con recelo. (NVI)

Cuando dejamos que nuestras emociones controlen nuestras decisiones no vemos los errores que hacemos. Saúl estaba lleno de ira, esto controlo su reacción ante las alabanzas del pueblo a David. Esta ira, era el producto de su inseguridad y temor que lo llevaron a actuar de una manera insensata. La palabra de Dios  nos habla de que tenía un espíritu maligno que lo atormentaba, este espíritu tuvo acceso a la vida de Saúl como resultado de la envidia que tenia de David, Y a partir de esa ocasión, Saúl empezó a mirar a David con recelo. Al día siguiente, el espíritu maligno de parte de Dios se apoderó de Saúl, quien cayó en trance en su propio palacio. Andaba con una lanza en la mano y, mientras David tocaba el arpa, como era su costumbre, (1 Sam. 18:9-10 NVI) Como vimos en una de las meditaciones anteriores Saúl tuvo muchos problemas personales que al fin lo llevaron a la ruina y al fracaso como rey y como padre. El tuvo muchas oportunidades para cambiar y superar sus problemas, pero nunca busco la manera de salir adelante. Esto nos demuestra la verdad, de que nadie que no desee cambiar por el mismo podrá cambiar a menos que el mismo entienda su necesidad, y desee cambiar. Aun su mismo hijo Jonatán entendía que Dios estaba con David, y que su padre estaba completamente equivocado en perseguir a David, y trato en varias ocasiones de ayudar a su padre de su error, Jonatán le habló a su padre Saúl en favor de David: ¡No vaya Su Majestad a hacerle daño a su siervo David! le rogó. Él no le ha hecho ningún mal; al contrario, lo que ha hecho ha sido de gran beneficio para Su Majestad. Para matar al filisteo arriesgó su propia vida, y el Señor le dio una gran victoria a todo Israel. Su Majestad mismo lo vio y se alegró. ¿Por qué ha de hacerle daño a un inocente y matar a David sin motivo? Saúl le hizo caso a Jonatán, y exclamó: Tan cierto como que el Señor vive, te juro que David no morirá. Entonces Jonatán llamó a David y, después de contarle toda la conversación, lo llevó ante Saúl para que estuviera a su servicio como antes. (1 Sam. 19:4-7) Sin embargo en cuanto David tenia éxito o alguien de alguna manera lo ayudaba Saúl caía nuevamente en ataques de ira en contra de David. Su estado cada día estaba más decadente ya que la ira, y el demonio que lo atormentaban cada día mas, lo llevo no solamente a buscar continuamente la muerte de David, pero aun de su mismo hijo Jonatán cuando descubre que su hijo le estaba ayudando a escapar a David, Al oír esto, Saúl se enfureció con Jonatán. ¡Hijo de mala madre! exclamó. ¿Crees que no sé que eres muy amigo del hijo de Isaí, para vergüenza tuya y de tu desgraciada madre? Mientras el hijo de Isaí viva en esta tierra, ¡ni tú ni tu reino estarán seguros! Así que manda a buscarlo, y tráemelo, pues está condenado a morir. ¿Y por qué ha de morir? le reclamó Jonatán. ¿Qué mal ha hecho? Por toda respuesta, Saúl le arrojó su lanza para herirlo. Así Jonatán se convenció de que su padre estaba decidido a matar a David. (1 Sam. 20:30-33) La única forma de que una persona sea libre de su atadura, depresión, temor, o inseguridad es primeramente que vea su necesidad, y que acepte que necesita ayuda, y luego que pida ayuda. En el caso de Saúl, el nunca fue libre de su condición, porque nunca acepto su necesidad, ni estuvo dispuesto a cambiar, eso lo convirtió en un caso perdido. !No hay peor ciego que aquel que no quiera ver su necesidad!
Oración:
  • Pedir al Señor que nos ayude a ver nuestras necesidades.
  • Someternos al Espíritu para cambia las cosas que nos estorban en la vida.

martes, 15 de junio de 2010

Día No 92 La Inconsistencia Produce Fracaso

Lectura del día:        Jueces 18:1-31, 3:7-4:24
Verso Central   Jueces 3:7-9

Los israelitas hicieron lo que ofende al Señor;  se olvidaron del Señor su Dios,  y adoraron a las imágenes de Baal y de Aserá. El Señor se enfureció contra Israel a tal grado que los vendió a Cusán Risatayin,  rey de Aram Najarayin, a quien estuvieron sometidos durante ocho años. Pero clamaron al Señor,  y él hizo que surgiera un libertador,  Otoniel hijo de Quenaz,  hermano menor de Caleb.  Y Otoniel liberó a los israelitas. (NVI)


Una vida inconsistente siempre producirá fracaso en toda persona. No importa lo estemos haciendo o en qué área de la vida se aplique este principio; ya sea en la relación matrimonial, los negocios, estudios, o nuestra relación con el Señor; la inconsistencia está divorciada del éxito. En el pasaje que nos tocó leer este día, podemos ver este principio de una manera muy clara. El verso, o pasaje central de este día, nos da el patrón repetitivo que los hijos de Israel constantemente estuvieron viviendo después de que Dios le permitió entrar a la tierra prometida. Constantemente se volvían a Dios en arrepentimiento y constantemente se apartaron de Dios, Los israelitas hicieron lo que ofende al Señor; se olvidaron del Señor su Dios, y adoraron a las imágenes de Baal y de Aserá. (Jueces 3:7 NVI) 

Esta fue una constante en la vida de la nación. Mientras que tenían problemas clamaban a Dios para que los librara de sus adversarios, pero una vez que Dios respondía y tenía paz, rápidamente se olvidaban de El y seguían otros dioses. La consecuencia de esta inconsistencia es que Dios retiraba su bendición y protección del pueblo, y permitía que sus enemigos los vencieran, El Señor se enfureció contra Israel a tal grado que los vendió a Cusán Risatayin, rey de Aram Najarayin, a quien estuvieron sometidos durante ocho años. (Jueces 3:8 NVI) 

Lo terrible esta constante opresión es que en ningún momento esto era la voluntad de Dios para su pueblo. Ellos no habían sido liberados de Egipto para estar constantemente bajo la opresión de los pueblos enemigos. Dios claramente les había prometido que estaría con ellos, y que ellos deberían de poseer la tierra. Mas ahí en la tierra de la promesa, constantemente estaban bajo opresión, persecución, y tragedia, porque no fueron constantes en honrar a Dios, ni tampoco hubo constancia en su obediencia a la palabra que Dios le había dado por medio de Moisés. Hay personas que conocen de Dios que han experimentado la gracia y el amor de Dios en sus vidas, sin embargo, viven vidas en contantes problemas, no tienen la paz ni el gozo de Dios, porque en su inconstancia han permitido que el pecado, inconsistencia de servir a Dios y de vivir una vida de fe en sus promesas viven una vida de escases, en medio de la abundancia de Dios. Viven llenos de temor y angustia aun después de haber experimentado la paz de Dios. El pueblo de Israel después de sufrir la opresión del enemigo, siempre clamaban a Dios y le pedían que los libertara de la opresión de sus enemigos, Pero clamaron al Señor, y él hizo que surgiera un libertador, Otoniel hijo de Quenaz, hermano menor de Caleb. Y Otoniel liberó a los israelitas. (Jueces 3:9 NVI) Cuando llegaba el momento de la aflicción y ya no soportaban la persecución o la opresión de sus enemigos, el pueblo clamaba a Dios y Dios siempre respondía a sus oraciones. Dios en su infinita misericordia se acordaba de la aflicción de su pueblo y respondía mandando un caudillo que los llevara al arrepentimiento, los regresaba a los caminos de Dios, y los libertara de la aflicción a que sus enemigos los tenían sometidos. 

Gracias que Dios escucha nuestra oración en la hora de la prueba y la aflicción, pero lo terrible es que esto era una
constante en la vida de la nación: El ciclo se repetía constantemente, clamaban Dios para ser liberados, Dios actuaba a su favor, luego ellos se volvían a olvidar de Dios, entonces Dios permitía que ellos cosecharan el fruto de sus acciones, y luego venían los problemas a sus vidas. Este era un círculo vicioso en el cual los hijos de Dios parecía que no podían escapar. Su inconstancia en servir a Dios con todo su corazón los llevo a vivir una vida de altibajos. A la luz de lo que hemos aprendido en los pasajes de este dia, necesitamos servir a Dios con constancia en nuestra devoción, pasión, obediencia a su palabra, para poder vivir una vida “agradable” a sus ojos. Seamos constantes en el crecimiento y la fidelidad a Dios, Pablo dijo las siguientes palabras, Por lo tanto, mis queridos hermanos, manténganse firmes e inconmovibles, progresando siempre en la obra del Señor, conscientes de que su trabajo en el Señor no es en vano. (1 Cor. 15:58 NVI)

Oración:
·         Pedir al Señor que te de constancia en todos tus caminos.
·         Permite que Dios te guie en todo lo que haces, para que puedas hacer su voluntad.
·         Pide al Señor te muestre que áreas de tu vida necesitas fortalecer, para ser constante en todos tus caminos.

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martes, 5 de enero de 2010

Día No 70 Sacando los Enemigos de Nuestra Tierra (Venciendo Nuestra Lucha interna)

Lectura del día:        Num. 32:1 - 33:56
Verso Central   Números 33:55

"Pero si no expulsáis de delante de vosotros a los habitantes de la tierra, entonces sucederá que los que de ellos dejéis serán como aguijones en vuestros ojos y como espinas en vuestros costados, y os hostigarán en la tierra en que habitéis.


El pecado es la puerta al fracaso. Todo pecado no confesado, o todo pecado que hemos permitido que continúe en nuestra vida, es puerta de ataduras, maldiciones, o será el argumento que el enemigo usará para atacarnos. Esto también se aplica a las heridas emocionales, resentimiento, complejos, o actitudes de derrota

En fin, todas las cosas negativas de nuestra antigua vida deben de “salir” de nuestro corazón, si es que deseamos vivir en completa victoria en todas las áreas de nuestra vida

La mayoría de las cosas que nos están estorbando para vivir una vida victoriosa, de alguna manera están relacionadas a cosas que hemos permitido de nuestra antigua vida. 

¿Por qué todavía seguimos con “ataduras” de nuestra antigua vida?

Porque no le hemos permitido al Espíritu que a través de la palabra transforme esas áreas de nuestras vidas. En la medida que nosotros permitamos al Espíritu que “saque” esas cosas de nuestra vida, veremos la victoria completa. Por ejemplo, si en mi matrimonio tuviera problemas por errores del pasado, mientras no demuestre un verdadero arrepentimiento de mis actos y esté dispuesto a restituir el daño causado, no podré tener una buena relación matrimonial. Porque mi cónyuge usara mi falta de arrepentimiento para estar constantemente atacándome en esa área de mi vida. Por otro lado, si he pedido perdón, pero si a mí cónyuge le cuesta perdonar, o tiene problemas con volver a confiar, esa será la “astilla” que nos estará constantemente molestando en nuestra relación matrimonial, aunque estemos viviendo juntos, aun a pesar de ser discípulos de Cristo. Además, esa también será la “puerta” por donde el enemigo podrá atacar nuestra relación. La solución a este dilema no es asunto de guerra espiritual, ni de ayunar, sino de simplemente “cerrar” esas puertas a través del perdón, la restauración, y la renovación diaria que viene de nuestra comunión con el Espíritu, y su obra de restauración y fortalecimiento a través de la palabra de Dios. Eso es precisamente lo que Dios le advirtió al pueblo de Dios cuando estaba a punto de introducirlos a la tierra prometida, (Num. 33:51-52, - 55, 56) Habla a los hijos de Israel, y diles: "Cuando crucéis el Jordán a la tierra de Canaán,  (52)  expulsaréis a todos los habitantes de la tierra delante de vosotros, y destruiréis todas sus piedras grabadas, y destruiréis todas sus imágenes fundidas, y demoleréis todos sus lugares altos;  (55)  "Pero si no expulsáis de delante de vosotros a los habitantes de la tierra, entonces sucederá que los que de ellos dejéis serán como aguijones en vuestros ojos y como espinas en vuestros costados, y os hostigarán en la tierra en que habitéis.  (56) "Y sucederá que como pienso hacerles a ellos, os haré a vosotros."  

Al leer la historia del pueblo de Dios, nos damos cuenta, cuánta razón Dios tenía en prevenirlos, y pedirles que tenían que deshacerse de todas las cosas que hubiera en la tierra prometida que los llevara a la idolatría y a practicar los pecados de las naciones que Dios estaba expulsando de esa tierra. La razón por la cual el pueblo de Dios sufrió divisiones, invasiones, y en última instancia lo llevó a la cautividad, fue que ellos constantemente imitaban las prácticas idólatras y abominables de las naciones que ellos habían conquistado. Con la ayuda de Dios el pueblo de Israel conquistó la tierra prometida, pero nunca “limpiaron” totalmente la tierra de los dioses, y de las costumbres de esas naciones, por el contrario, las hicieron suyas, y llegaron hasta adorar a los dioses de las naciones que habían conquistado en Canaán. Vez tras ves, Dios mando los profetas que advertían a la nación que dejara de servir a otros dioses, ellos se arrepentían, pero pronto estaban de nuevo adorándolos. Al fin esto fue la causa de que Dios los desechará
¿Hay aguijones, y espinas en tu vida? 
¿Qué resentimiento, o herida te sigue estorbando? 

Por último, si algo queda claro en la lectura de este día, que desde el punto de vista de Dios debemos ser radicales con el pecado. Con el pecado debemos de ser radicales, no hay lugar para consentir en nuestra vida el pecado. Como Dios le dijera al pueblo de Dios, nosotros de la misma forma, ahora que somos discípulos de Cristo, debemos abandonar toda costumbre, o práctica que le abra la puerta al pecado, y nunca debemos tener una actitud tolerante con el pecado en nuestro corazón, esta es la única forma de no perder todo lo que Dios ha hecho en nuestras vidas, y de poder hacer nuestra la victoria que Cristo ya ganó por nosotros en la cruz del calvario.

Oración:                                                                                                  
·   Sabiduría para examinar la situación por la que atraviesas, y sus motivos.
·  Rendir al Señor todo lo que estorbe para que tengamos la victoria completa.
·  Permitir al Espíritu que nos limpia cada día a través de la palabra de Dios.

Te invito a declares esta oración diariamente para que puedas comenzar cada día declarando tu victoria (has click aquí para ver esta oración)


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domingo, 19 de abril de 2009

Día No 38 Transformados para Transformar


Lectura del día: Éxodo 16:1 a 18:27
Verso Central Éxodo 16: 4

Entonces el Señor le dijo a Moisés: «Voy a hacer que os llueva pan del cielo. El pueblo deberá salir todos los días a recoger su ración diaria. Voy a ponerlo a prueba, para ver si cumple o no mis instrucciones. (BAD)


Dios nos ha llamado a cumplir su misión aquí en la tierra, y nos quiere bendecir para que podamos cumplirla. ¿Cómo lo hace? Esa misión primero nos transforma a nosotros, para que estemos listos para cumplir su misión. Antes de que Dios nos use, primero es nos transforma para poder ser instrumentos de transformación. Cuando Dios prometía una bendición, también esperaba que su pueblo cumpliera con ciertos mandamientos que el incluía como condición para que su promesa se cumpliera. De la misma forma Dios trata con cada uno de nosotros. 
El desea darnos los mejor de sus bendiciones, pero están condicionadas a nuestra obediencia a las cosas que nos pide, para que se cumplan en nuestra vida sus promesas. Esas cosas que nos pide, tienen el propósito de formar en nosotros la transformación y madures que es indispensable para que podamos cumplir sus propósitos. Dicho de otra forma, Dios no solamente está interesado en bendecidnos para que estemos “contentos” acumulando bendiciones, más que ninguna otra cosa él está interesado en que cada persona realice todo el potencial que el mismo le entrego a cada persona cuando la creo, y que cumpla su voluntad. El no solamente está interesado en darnos, pero está más interesado en formarnos. Desde el punto de vista de Dios es más importante lo que somos, que lo que tenemos. En las historias de este día podemos ver claramente estos principios. Notemos que Dios les bendeciría, pero al mismo tiempo los ponía a prueba, para que se revelara su carácter (obediencia) Entonces el Señor le dijo a Moisés: «Voy a hacer que os llueva pan del cielo. El pueblo deberá salir todos los días a recoger su ración diaria. Voy a ponerlo a prueba, para ver si cumple o no mis instrucciones. (Ex. 16:4 BAD) 
Desde el principio en su caminar a la tierra prometida del pueblo de Dios, cada una de las pruebas revelaban las áreas del carácter del pueblo que necesitaban ser formadas, tanto las pruebas y la solución que Dios daba a las mismas estaban produciendo poco a poco esa transformación y madures en su pueblo. Debemos de recordar que esta era una nación que estaba acostumbrada a la esclavitud, era una nación que estuvo bajo el control absoluto de Faraón, ellos no estaban acostumbrados a tener control de su destino. Ahora Dios los estaba llevando a ser una nación dependiente de los egipcios, a ser una nación de visión y promesa. Ahora Dios les estaba dando la oportunidad de que los sueños de los patriarcas se cumplieran en ellos, el ser una nación que sería de bendición a las naciones de la tierra. Para esto, ellos tenían que dejar su mentalidad de “esclavos” a ser una nación conquistadora, de ser una nación oprimida a una que sería una inspiración a través de los siglos a las naciones para buscar su libertad. Cada una de las pruebas que pasaron, avanzaron la madures en el carácter de la nación, y sobre todo en la generación más joven, el carácter necesario para ser el pueblo que Dios le prometió a Abrahán; ser de bendición a todas las naciones de la tierra. 
Lo único que detendría al pueblo de cumplir el propósito de Dios, sería su falta de obediencia a los mandamientos explícitos de Dios, y como veremos más tarde ni aun Moisés pudo cumplir fielmente estos mandamientos. Antes de que Dios haga algo a través de nosotros, primero él hace algo en nosotros para que entonces él pueda hacer algo a través de nosotros. En estos momentos en tu vida, ¿Qué cosas están ocurriendo a través de las cuales Dios está probando tu obediencia, tu fe o tu carácter? ¿Qué áreas específicas de tu carácter todavía necesitan ser formados para que el propósito de Dios en tu vida se cumpla? También es importante que en este día al examinar tu vida des gracias por lo que has avanzado hasta este punto en tu vida. Al leer esta mañana, medita en ello, y permítele al Espíritu Santo que te muestre que es el siguiente paso que debes de tomar en tu vida, en tu caminar a cumplir su propósito.
Oración:                                                                                                                             

  • Pide su gracia para obedecer su voluntad en toda situación.
  • Discernimiento para entender su propósito en cualquier situación que estemos viviendo.
  • Que puedas comprender que ares de tu ida necesitan ser renovadas.
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lunes, 8 de diciembre de 2008

Dia 21, La Prueba de la Fe


Lectura del día: Génesis 22:1-24:67
Verso Central Génesis 22:5

Entonces Abraham dijo a sus mozos: Quedaos aquí con el asno; yo y el muchacho iremos hasta allá, adoraremos y volveremos a vosotros.

En la medida que crezcamos en nuestra fe, creceremos en obediencia y el resultado de una mayor obediencia es que Dios nos confiara una bendición más grande. Entre más le obedeces mas te confía su bendición. Esa es la lección más importante que aprendemos de la vida de Abraham. Dios llamo a Abraham aun cuando no le conocía, la Biblia describe a Abraham como una persona que adoraba otros dioses. Josué se dirigió a todo el pueblo, y le exhortó:—Así dice el Señor, Dios de Israel: “Hace mucho tiempo, vuestros antepasados, Téraj y sus hijos Abraham y Najor, vivían al otro lado del río Éufrates, y adoraban a otros dioses. (Josué 24:2 BAD) El llamado de Abraham y su respuesta de salir de su tierra fue su primer muestra de fe y obediencia. Ahora en este pasaje, después de 30 años de seguir a Dios en base a su promesa, Abraham se enfrenta a la prueba más grande de su vida. Dios le pide a Abrahán que le entregué en sacrificio a su único hijo. Esta fue la petición de Dios a Abraham, Pasado cierto tiempo, Dios puso a prueba a Abraham y le dijo: — ¡Abraham!—Aquí estoy —respondió. Y Dios le ordenó: —Toma a tu hijo, el único que tienes y al que tanto amas, y ve a la región de Moria. Una vez allí, ofrécelo como holocausto en el monte que yo te indicaré. (Génesis 22:1-2 BAD) Dios estaba claramente probando la fe de Abraham, porque es a través de las pruebas que nuestra fe crece. Esta petición no tenía sentido de acuerdo a la lógica humana. En primer lugar porque se trataba de su hijo, ¿Qué padre estaría dispuesto a cortar el cuello a su mismo hijo? En segundo lugar, su hijo Isaac era su único hijo. En tercer lugar, ¿Cómo se cumplirían las promesas de Dios de tener una descendencia tan grande como las estrellas del cielo? Esta no fue una prueba sencilla, sino que estaba probando a Abraham en lo que el más amaba. Estaba siendo probado en aquello a los cual había dedicado toda su vida. Todo esto nos ayuda a ver claramente como para este tiempo, la fe de Abraham se había madurado de tal forma que no titubeo en ningún momento de obedecer la orden de Dios. En ningún momento Abraham permitió que sus emociones, o las palabras de su hijo fueran un obstáculo para hacer la voluntad de Dios en su vida. Para este tiempo en la vida de Abraham existía la plena convicción de que Dios era fiel a sus promesas y que las circunstancias no determinaban el cumplimiento de las mismas. Si Dios dijo que haría algo, el estaba convencido de que Dios era fiel. Fue en este acto supremo de obediencia que Abraham tuvo la revelación más grande de su vida. Abraham pudo “visualizar” a Jesús muriendo en la cruz, y también el pudo “ver” la victoria de Jesús sobre la muerte. Jesús mismo testifica de esta experiencia que Abraham tuvo, Vuestro padre Abraham se regocijó esperando ver mi día; y lo vio y se alegró. (Juan 8:56) Cuando Abraham estaba ofreciendo a su hijo en sacrificio, el pudo ver el plan eterno de Dios para la humanidad. Ahí el pudo comprender que a través de “uno de sus hijos”, el seria de bendición a todas las naciones de la tierra. Fue una experiencia como ninguna que había tenido hasta ese momento en su vida. Su fe ahora se había perfeccionado al máximo. Ahora Abraham se había convertido en el padre de la fe. La lección más importante que podemos aprender es que la fe no es fe si no está acompañada de obediencia. En nuestra nuestras vidas debemos esperar el mismo trato de Dios para con Abraham. Nuestras vidas y experiencias son diferentes a las del patriarca Abraham, pero los mismos principios de obediencia, madures en la fe, debemos de pasar, para que Dios nos ayude a cumplir su propósito. Dios le dio a Abraham una visión que al principio no fue muy clara, pero esa visión tomo posesión de la vida de Abraham hasta el punto que esa visión transformo la vida de Abraham. Si te apasionas por la visión de Dios para tu vida, esta te trasformara. Seguir a Jesús como su discípulo solamente se camina por fe y este camino está marcado por etapas en las cuales avanzamos al obedecer a Dios en cada una de las cosas que no va pidiendo. En la medida que tu fe se desarrolle, Dios te confiara cosas más grandes. Recuerda la fe sin obediencia no es fe, y la fe que ha sido perfeccionada es aquella que está marcada por la obediencia absoluta a su voluntad. El fin de nuestra fe es que podamos cumplir el propósito de Dios en la vida.
Oración:
• Pedir a Dios que nos ayude a nos perseverar en medio de cualquier circunstancia.
• Siempre estar dispuesto a obedecer su voluntad.
• Sabiduría para discernir la voluntad de Dios en medio de cualquier situación.

lunes, 24 de noviembre de 2008

Día No 19, Sabiendo Esperar en Dios


Lectura del día: Génesis 16:1 a 18:33
Verso Central Génesis 17:18-19

Y dijo Abraham a Dios: ¡Ojalá que Ismael viva delante de ti! Pero Dios dijo: No, sino que Sara, tu mujer, te dará un hijo, y le pondrás el nombre de Isaac; y estableceré mi pacto con él, pacto perpetuo para su descendencia después de él.

El éxito en la vida no depende principalmente de nuestras habilidades, ni de los recursos que tengamos, ni de la educación, o inteligencia que pudiéramos tener, el éxito mayormente dependerá de seguir los principios de Dios, o de hacer las cosas de acuerdo a sus promesas. Dios prometió a Abraham y Sara darles un hijo, pero estos entraron en una gran desesperación al ver que la promesa no se cumplía, y su desesperación los llevo a hacer las cosas a su manera. Ahí fue donde ellos comenzaron a errar porque el fruto de su decisión trajo problemas a su matrimonio, y más tarde produjo discordia entre los dos hijos de Abraham. El hijo que ellos decidieron tener y el hijo de la promesa. Dios le había prometido un hijo a Abraham cuando tenía 75 años, y ahora ya tenían 85 años y El y su esposa no tenían este hijo de la promesa. Cuando las promesas de Dios parecen no cumplirse, es cuando comenzamos a pensar que quizás no escuchamos bien, o que quizás nosotros estamos dependiendo para todo en El, y en el peor de los casos, podemos pensar hasta que nos equivocamos, y no hemos escuchado de Dios. En el caso de Abraham y Sara, quizás pensaron que 10 años eran mucho tiempo. Y al ver que el hijo no venia, decidieron seguir una costumbre de sus días, en la cual la esposa que no le podía dar hijos a su esposo le podía dar a una de sus criadas en su lugar para que al tener hijos la criada, la dueña los recibía y de esa manera los hijos de la criada pasaban a ser posesión de la dueña. Esta era una solución humana para una promesa de Dios, y como siempre, esto no funciona. Si queremos ver cumplidas las promesas de Dios en nuestras vidas debemos de seguir su palabra y no dejarnos llevar por costumbres, ideas, o estrategias humanas, antes que nada debemos de mantenernos firmes siguiendo los principios de su palabra. ¡Los principios de su palabra si funcionan! Si en nuestra vida hay una promesa de Dios, nunca permitamos que nada nos desvié el corazón de esa promesa. Sé que esto es más fácil decirlo que hacerlo, pero precisamente, mientras esperamos el cumplimiento de la promesa, nuestra fe es fortalecida, y afirmada. Dios no necesito de 25 años para hacer el milagro, pero si tomo 25 años para que Abram se convirtiera en Abraham. En otras palabras esos 25 años no fueron una pérdida de tiempo, sino que, como siempre sucede, cuando Dios nos da una visión, su propósito no solamente es cumplir esa visión, sino que algo mas importante ocurre cuando nos da una visión, y nos apasionamos de ella, en el proceso de oír hasta el cumplimiento de las misma, Dios nos transforma a nosotros. Antes de que Dios no de algo a nosotros, primero hace algo en nosotros, y nos transforma en el proceso de hacer o cumplir lo que prometió que nos daría. En otras palabras, Antes de darnos algo para nosotros, primero hace algo en nosotros, para hacer ese algo a través de nosotros. El problema de muchos es que no entienden este proceso del trato de Dios, y al esperar, se desesperan y comienzan a desviarse del plan de Dios. En el caso de Abraham y Sara, quizás ellos empezaron a dudar de ellos mismos, “¿Quizás escuchamos mal la voz de Dios?” “¿A lo mejor no era Dios, quien nos hablo? ¿A lo mejor fue nuestra imaginación?” Estas y muchas otras palabras suenan en nuestra mente cuando esperamos las promesas de Dios, pero a diferencia de Abraham y Sara, no escuchemos esas voces, solamente mantengámonos aferrados a sus promesas y el las cumplirá. En medio de cualquier situación “descansa” en su palabra como el único lugar seguro donde cimentar tu vida. Si en nuestra vida tenemos una promesa de Dios, En la cumplirá, no desmayemos en el tiempo de la espera, porque aun lo que pensamos que tenemos, o que recibiremos se nos será quitado, si nos apartamos de sus propósitos. O como en el caso de Abraham y Sara, su decisión, produjo un hijo, que trajo conflicto, y aflicción, a la promesa que Dios les había prometido. El Salmista lo dijo de la siguiente manera, Pacientemente esperé a Jehová, Y se inclinó a mí, y oyó mi clamor. Y me hizo sacar del pozo de la desesperación, del lodo cenagoso; Puso mis pies sobre peña, y enderezó mis pasos. Puso luego en mi boca cántico nuevo, alabanza a nuestro Dios. Verán esto muchos, y temerán, Y confiarán en Jehová. (Salmo 40:1-3)
Oración:
• Pide paciencia para esperar en Dios y no dejarte llevar por las circunstancias.
• Discernimiento para entender la obra que Dios está haciendo en tu vida en estos momentos.
• Toma un tiempo para renovar en tu corazón las promesas que Dios te ha hecho.

lunes, 10 de noviembre de 2008

Día No 17, Cuando se Cumple su Propósito


Lectura del día: Job 40:1 a 42:17
Verso Central Job 42: 5-6

De oídas había oído hablar de ti, pero ahora te veo con mis propios ojos. Por tanto, me retracto de lo que he dicho, y me arrepiento en polvo y ceniza.»
(BAD)

Cuando se cumple el propósito de Dios en las pruebas que ha permitido en nuestras vidas, el mismo nos da la salida de la prueba. Aun hasta de los problemas que ocurren por nuestras malas decisiones, Dios los usa para enseñarnos sus propósitos. Es ahí donde se cumple, el que todas las cosas ayudan a bien a los que aman a Dios. (Romanos 8:28) En medio de sus pruebas, Job había lamentado, reclamado, renegado, llorado, y también declaro palabras de fe, pero sobre todo, tenía una actitud de que Dios no había sido justo al permitir todas cosas que le ocurrieron, a pesar de que él se había esforzado toda la vida en ser justo. Lo tremendo es que a pesar de toda su integridad, y deseo de agradar a Dios, Job en verdad no conocía a Dios. Hasta que Dios se manifiesta y confronta a Job, su actitud cambio de una manera radical, de demandar a Dios que le responda a sus preguntas. Veamos sus palabras, Entonces respondió Job, y dijo: Aun hoy mi queja es rebelión; su mano es pesada no obstante mi gemido. ¡Quién me diera saber dónde encontrarle, para poder llegar hasta su trono! Expondría ante El mi causa, llenaría mi boca de argumentos. Aprendería yo las palabras que El me respondiera, y entendería lo que me dijera. ¿Contendería El conmigo con la grandeza de su poder? No, ciertamente me prestaría atención. (Job 23:1-6) También veamos como culpa a Dios de todo lo que le está sucediendo, Y ahora en mí se derrama mi alma; días de aflicción se han apoderado de mí. De noche El traspasa mis huesos dentro de mí, y los dolores que me corroen no descansan. Una gran fuerza deforma mi vestidura, me aprieta como el cuello de mi túnica. El me ha arrojado al lodo, y soy como el polvo y la ceniza. Clamo a ti, y no me respondes; me pongo en pie, y no me prestas atención. Te has vuelto cruel conmigo, con el poder de tu mano me persigues. (Job 30:16-21) mas después de que Dios se revela a Job, este cambia su actitud, y ahora demuestra una actitud de sometimiento total a la soberanía de Dios, Job respondió entonces al Señor. ">Le dijo: «Yo sé bien que tú lo puedes todo, que no es posible frustrar ninguno de tus planes. “¿Quién es éste”, has preguntado, “que sin conocimiento oscurece mi consejo?”Reconozco que he hablado de cosas que no alcanzo a comprender, de cosas demasiado maravillosas que me son desconocidas(Job 42:1-3 BAD) Por fin Job pudo conocer en verdad a Dios. En el corazón de Job, Dios ya no era una historia, o una religión, o ritos, o un juez que estaba listo para castigar al hombre al primer pecado que el hombre cometa. Ahora Job conoce personalmente a Dios, ya no era de “oídas” sino que ahora había experimentado personalmente a Dios, De oídas había oído hablar de ti, pero ahora te veo con mis propios ojos. Por tanto, me retracto de lo que he dicho, y me arrepiento en polvo y ceniza.» (Job 42:5-6 BAD) Una de las cosas que buenas que salió de la prueba de Job, es que pudo tener una revelación clara del carácter y de la gracia de Dios. Con sus palabras está diciendo que todo lo que antes había entendido acerca de Dios, había quedado atrás, y que ahora en verdad le conocía. Cuando se cumple el propósito de Dios en nuestras vidas, el tiempo de la prueba termina. Job había entendido que significa confiar plenamente en Dios con todo el corazón, aun en el momento de mayor dolor y sufrimiento. La fe no es fe cuando no es puesta a prueba, la verdadera fe se forja en el fuego de la prueba. Después de que se cumple el propósito, volvía a ser restaurado a un lugar de honor y bendición. Después de haber orado Job por sus amigos, el Señor lo hizo prosperar de nuevo y le dio dos veces más de lo que antes tenía. (Job 42:10 BAD) Una de las lecciones más difíciles de entender es que antes de que Dios haga algo por nosotros, el primero está interesado en hacer algo en nosotros, y cuando se cumple lo que está haciendo en nosotros, entonces hace algo por nosotros. Job primero fue transformado, después fue usado para bendecir a sus amigos, y al fin fue bendecido, el doble de todo lo que antes había tenido. Cuando estemos pasando por el fuego de la prueba, nunca dudemos del amor y cuidado de Dios sobre nuestra vida. Más bien pidamos que nos de sabiduría para entender el porqué, ¿Qué cambios debemos hacer en nuestra vida? ¿Qué cosas puedo aprender de mi situación? Más nunca dudemos del amor y la gracia de Dios en nuestra vida. ¡Descansemos en sus promesas que son fieles y verdaderas!
Oración:
• Discernimiento para entender el propósito y trato de Dios en nuestras vidas
• Un espíritu de sometimiento a su soberanía y trato con nosotros.

lunes, 15 de septiembre de 2008

Día No 9, ¿Qué es lo que Determina el Curso de Nuestra vida?


Lectura del día: Job 15:1 a 18:21

Verso Central Job 17:9


Sin embargo el justo se mantendrá en su camino, y el de manos limpias más y más se fortalecerá. (LBLA)

En ningún momento debemos dejar que las circunstancias nos dominen y dicten lo que sucederá en nuestra vida. No importa lo que estemos viviendo, o lo que otros nos digan.  ¡Nunca perdamos de vista las promesas de Dios! El es fiel para cumplir todo lo que ha declarado en su palabra. No dejemos que el temor dirija nuestro futuro, en vez de eso dejemos que sea la palabra de Dios, la que va indicando lo que sucederá en nuestras vidas. Una de las cosas más negativas que vemos en la vida Job, es como el y sus amigos reaccionan ante su adversidad. Antes que nada, ellos muestran que no son personas que están influenciados por la palabra de Dios, sino que son personas que tienen apariencia de sabiduría, pero su sabiduría es solamente humana. ¿Qué sabes tú que nosotros no sepamos? ¿Qué has percibido que nosotros ignoremos? Las canas y la edad están de nuestra parte, tenemos más experiencia que tu padre. (Job 15:9-10 BAD) Los amigos, solamente se limitan a declarar que Job está sufriendo todo esto por algún pecado que Job tenia oculto, y que sus palabras son meras justificaciones de pecado. Elifaz declara, »El sabio no responde con vana sabiduría ni explota en violenta verborrea. Tampoco discute con argumentos vanos ni con palabras huecas. Tú, en cambio, restas valor al temor a Dios y tomas a la ligera la devoción que él merece. Tu maldad pone en acción tu boca; hablas igual que los pícaros. Tu propia boca te condena, no la mía; tus propios labios testifican contra ti. (Job 15:2-6 BAD) Con su actitud y sobre todo con sus  palabras no estaban ayudando a Job, si no que lo estaban deprimiendo aun mas. Sus palabras lo único que están provocando es mas desconsuelo en la vida de Job. Ellos le decían que se merece todo lo que le está pasando. Por otro lado Job se siente confundido, inseguro, deprimido y en ocasiones hasta enojado con Dios, y lo culpa de todo lo que le está pasando. En este pasaje Job dice palabras que muestran su enojo con sus amigos, He oído muchas cosas como éstas; consoladores gravosos sois todos vosotros. ¿No hay fin a las palabras vacías? ¿O qué te provoca para que así respondas? Yo también hablaría como vosotros, si vuestra alma estuviera en lugar de mi alma. Podría hilvanar palabras contra vosotros, y mover ante vosotros la cabeza. (Job 16:2-4) En otras ocasiones culpa a Dios de su situación, Pero ahora El me ha agobiado; tú has asolado toda mi compañía, y me has llenado de arrugas que en testigo se han convertido; mi flacura se levanta contra mí, testifica en mi cara. Su ira me ha despedazado y me ha perseguido, contra mí El ha rechinado los dientes; mi adversario aguza los ojos contra mí. (Job 16:7-9) No solamente debemos de confiar en Dios, cuando las cosas salen bien y estamos disfrutando de sus bendiciones. Debemos de hacerlo aun mas, cuando no lo entendemos, o no tiene sentido lo que nos está ocurriendo. Eso es caminar con fe en sus promesas. Las promesas de Dios no están determinadas por lo que sucede, sino en la fidelidad de Dios. Quizás al momento no veamos que se cumplen, pero sus promesas deben determinar lo que nosotros vivamos. 
  • En medio de las circunstancias difíciles de nuestra vida volteemos nuestros ojos a las promesas de las escrituras, porque ahí encontraremos la verdadera fortaleza y seguridad para vivir una vida victoriosa. 
  • Otra cosas que debemos hacer en medio de la prueba es tomar esas promesas y hacerlas parte de nuestra oración. O sea que en vez de confesar lo que vemos, tomamos la palabra y por medio de la confesión de la misma cambiamos las circunstancias. 
  • Quizás al igual que Job, aun las personas que más amamos nos darán palabras de condenación, o de confusión. Nunca escuchemos los consejos de nadie si estos están en contra de la palabra de Dios. De otra manera, ¿qué diferencia habría entre un creyente y un incrédulo? La diferencia es que nosotros no andamos por vista, si no que vivimos la vida confiando en todo tiempo en las promesas de Dios. Su palabra es la que dirige nuestra vida.

 Oración:                                                                                                                             

  • Pedir que no nos dejemos influenciar por la circunstancias por más terribles que estas se vean a nuestros ojos.
  • Proponernos llenarnos cada vez más con las promesas de Dios y ser personas que vivimos bajo la influencia de la palabra.