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martes, 27 de septiembre de 2011

La Bendición del Sometimiento a la Autoridad


Día No 112                           
Lectura del día:        2 Sam 22:1-51; Sal.14:1-7; Sal.53:1-6, 1 Sam 26:1-25
Verso Central           1 Samuel 26:25

¡Bendito seas, David, hijo mío! respondió Saúl. Tú harás grandes cosas, y en todo triunfarás. Luego David siguió su camino, y Saúl regresó a su palacio. (NVI)

La actitud que tengamos ante nuestras autoridades y como reaccionamos ante sus actitudes y actos hacia nosotros determinaran si se cumple el propósito de Dios en nuestras vidas. David había sido ungido como rey sobre la nación judía, pero todavía faltaba mucho tiempo para llegar a tener esa posición. Durante el tiempo de espera desde la promesa de Dios hasta que se sentara en el trono, David tuvo que pasara varias pruebas, pero hay dos que la lectura de este día nos muestra. En primer lugar, David entendió el origen de la autoridad que el mismo había recibido no venía del hombre, ni de Saúl, ni de sí mismo, esa posición de rey, venia de Dios. En segundo lugar, esa autoridad debería de ejercerla con respeto, debería de cuidar su corazón, y no debería de guardar rencor, ni abusar de su autoridad. Veamos como David mostro su sometimiento a la autoridad de Dios. En el pasaje de hoy, David tuvo la oportunidad de terminar con la vida del rey Saúl, pero ante esta oportunidad el no levanto su mano en contra de la persona que lo perseguía porque entendía que esta persona tenia la autoridad y la unción de Dios, y al hacerlo en última instancia estaba levantando su mano en contra de la autoridad de Dios, estas fueron las palabras de David, Hoy ha puesto Dios en tus manos a tu enemigo le dijo Abisay a David. Déjame matarlo. De un solo golpe de lanza lo dejaré clavado en el suelo. ¡Y no tendré que rematarlo! ¡No lo mates! exclamó David. ¿Quién puede impunemente alzar la mano contra el ungido del Señor? (1 Samuel 26:8-9 NVI) David entendía que la vida de Saúl estaba en las manos de Dios, y que a él solamente le quedaba respetar la posición de Saúl, y esperar que Dios se encargara de cumplir su propósito en su vida. Si David hubiera levantado su mano en contra de Saúl, no solamente se convertiría en un asesino, pero quedaría descalificado de tener la autoridad para reinar, porque la estaría obteniendo por su propia cuenta, en vez de esperar a que Dios se la entregare. La verdadera prueba de que David estaba listo de recibir la autoridad se demuestra en que no la quería obtener por cualquier medio posible, pero estaba dispuesto a espera en Dios, todo deseo de venganza o deseo de tomar por el mismo esa posición estaba fuera de la vida de David,  Y añadió: Tan cierto como que el Señor vive, que él mismo lo herirá. O le llegará la hora de morir, o caerá en batalla. En cuanto a mí, ¡que el Señor me libre de alzar la mano contra su ungido! Sólo toma la lanza y el jarro de agua que están a su cabecera, y vámonos de aquí. (1 Samuel 26:10-11 NVI) Además su actitud al apelar a Saúl después de que le muestra que había estado en su tienda y que había tenido la oportunidad de matarlo no es una de menosprecio, ante un rey y su ejército que al estar dormidos habían permitido que la vida del ungido de Dios estuviera a disposición de David. Por el contrario David muestra verdadera preocupación por el bienestar del que lo perseguía, y muestra una actitud de humildad ante la autoridad y posición de Saúl. Lo más tremendo de esta historia es como termina este encuentro entre David y Saúl; Saúl termina bendiciendo la vida de David, y al ser este la autoridad sobre David, sus palabras tenían un peso enorme. Cuando nuestra autoridad declara palabras de bendición sobre nuestras vidas, estas tienen el peso de quien habla con la autoridad de Dios sobre nuestras vidas, así que en vez de maldición, David recibió la bendición de Dios a través de la vida del rey Saúl. —¡Bendito seas, David, hijo mío! —respondió Saúl—. Tú harás grandes cosas, y en todo triunfarás. Luego David siguió su camino, y Saúl regresó a su palacio. (1Sa 26:25 NVI 1999) Todo esto fue posible porque David mostro una actitud correcta ante su autoridad, y porque no permitió que el deseo de venganza controlara sus acciones. David confiaba en que Dios le había dado la promesa y la unción y que él se encargaría de cumplir su propósito en el.

Oración:
  • Da gracias a Dios por tener un plan perfecto para tu vida
  • Dar gracias por las habilidades, visión, y pasión para servirle.
  • Pedirá Dios que te ayude a tener un corazón integro ante él y los hombres
  • Pide a Dios que te de un corazón sometido ante su autoridad delegada.
  • Rechazar de nuestra vida todo sentir de venganza resentimiento.

lunes, 19 de enero de 2009

Día No 27, Dios Honra la Fe y Determinación al cumplir su Voluntad


Lectura del día: 37:1 a 39:23
Verso Central Génesis 39:20-21

Y mandó que echaran a José en la cárcel donde estaban los presos del rey. Pero aun en la cárcel el Señor estaba con él y no dejó de mostrarle su amor. Hizo que se ganara la confianza del guardia de la cárcel

Si en medio de la adversidad nos mantenemos firmes Dios cumplirá su propósito en nuestras vidas. Algunas circunstancias que todos enfrentaremos en la  vida están fuera de nuestro control, y no las podemos determinar, pero de lo que si tenemos control, es como reaccionamos ante esas circunstancias, o nos amargamos, resentimos, o nos determinamos a seguir adelante con la ayuda del Señor. Nosotros siempre podemos tener control de nuestras actitudes ante cualquier circunstancia. 
Claramente en la vida de José había un llamado especial. Dios le había mostrado que lo exaltaría por encima de sus hermanos. Dios le había mostrado el propósito de su vida a través de los sueños que tenia, Después José tuvo otro sueño, y se lo contó a sus hermanos. Les dijo: — Tuve otro sueño, en el que veía que el sol, la luna y once estrellas me hacían reverencias. Cuando se lo contó a su padre y a sus hermanos, su padre lo reprendió: — ¿Qué quieres decirnos con este sueño que has tenido? —le preguntó—. ¿Acaso tu madre, tus hermanos y yo vendremos a hacerte reverencias? Sus hermanos le tenían envidia, pero su padre meditaba en todo esto. (Gen 37:9-11 BAD) Aun su mismo padre reconocía en el joven José el llamado de Dios en su vida. Este llamado se cumpliría pero no de la forma que José probablemente se imaginaba, sino que ocurrieron varias tragedias en su vida que él tuvo que superar y mantenerse firme en medio de esas pruebas tan terribles, para que el propósito de Dios para su vida se cumpliera. 
Al principio de su vida José no mostró sabiduría, ni humildad, al hablar de su llamado, por el contrario había cierto orgullo e inmadurez en sus palabras, pero a través de las circunstancias que vivió, y supero su carácter se fue formado hasta llegar a estar listo para cumplirlo. Vemos que en donde quiera que estuvo o por cualquier cosa que tuvo que enfrentar, se mantuvo firme. Por su manera de actuar, José había determinado que nada le robaría la promesa de Dios sobre su vida. Si bien las cosas que le ocurrieron a José estaban fuera de su control, El siempre tuvo control de su actitud, emociones y la forma que respondió antes sus problemas. Dios honro su fe y determinación y le ayudo a superar todas las adversidades que experimento en su caminar a cumplir el propósito de su vida. 
Exactamente lo mismo Dios hace con cada uno de nosotros, El honrara nuestra fe y determinación por hace su voluntad. Especialmente en el capítulo 39 vemos como la mano de Dios estuvo con él y todo lo que hacía tenía el favor de Dios, Ahora bien, el Señor estaba con José y las cosas le salían muy bien. Mientras José vivía en la casa de su patrón egipcio, éste se dio cuenta de que el Señor estaba con José y lo hacía prosperar en todo. José se ganó la confianza de Potifar, y éste lo nombró mayordomo de toda su casa y le confió la administración de todos sus bienes. Por causa de José, el Señor bendijo la casa del egipcio Potifar a partir del momento en que puso a José a cargo de su casa y de todos sus bienes. La bendición del Señor se extendió sobre todo lo que tenía el egipcio, tanto en la casa como en el (Gen 39:2-5 BAD) Al estar en la casa de Potifar José tuvo que pasar varias pruebas, la primera tenía que ver con la tentación de la mujer de Potifar que le insistía en tener relaciones con ella, al ser un joven atractivo la mujer lo acosaba constantemente, así que José tenía que tomar la decisión de tener un momento de placer, o mantenerse integro, y ver cumplir el propósito de Dios. El decidió guardarse, aunque momentáneamente esto le trajo más problemas, pero él estaba determinado a cargar con las consecuencias de su decisión. No siempre que decidimos honrar a Dios, las cosas serán fáciles, y tendremos todo el apoyo de todo el mundo, pero habrá momentos en que lo único que nos sostendrá, será nuestra fe en Dios
En los próximos capítulos meditaremos un poco más de la vida de José. En este día, meditemos en las siguientes preguntas, 
  • ¿cuáles han sido las cosas que te han estado estorbando para cumplir el propósito de Dios en tu vida? 
  • Ahora ¿Cuál ha sido tu actitud ante esas cosas? 
  • ¿Qué cosas están ocurriendo en tu vida en este momento que te son un obstáculo para cumplir el propósito de Dios en tu vida? 
  • ¿Cuál debería de ser tu actitud ante estas cosas? 
  • ¿Cuál es el propósito de Dios en medio de todo esto?

Oración:                                                                                                                                           

  • Pedir sabiduría a Dios para discernir su voluntad. Entender con claridad el propósito de Dios en tu vida.
  • Firmeza para tomar decisiones que estén marcadas por la santidad y la justicia de Dios.
  • Pedir para tener la actitud correcta ante las pruebas que me quieren robar el propósito de Dios para mi vida.
Le invito a que vea este devocional en vídeo, haga clic en el link de abajo:
Perseverando en medio de la prueba


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lunes, 27 de octubre de 2008

Día No 15 Abriendo el Corazón a su Corrección


Lectura del día: Job 35:1 a 37:24
Verso Central Job 36:11-12

Si escuchan y le sirven, acabarán sus días en prosperidad y sus años en delicias. Pero si no escuchan, perecerán a espada, y morirán sin conocimiento.

Las consecuencias del pecado siempre son destrucción y muerte en la vida de la persona. Nunca la cosecha del pecado será una felicidad duradera, sino que siempre, tarde o temprano el pecado dará a luz la muerte. No podemos tomar el fuego del pecado y esperar que su llama no nos queme. El pecado produce castigo a la persona que lo hace, aunque a la mayoría de las personas no les gusta esta verdad, esta es una de las verdades principales de la lectura de este día. El libro de Job dice, Tú dices que Dios no se enoja ni castiga, y que no se da cuenta de tanta maldad; pero tú, Job, abres la boca y dices tonterías; hablas mucho y no sabes lo que dices." (Job 35:15-16 NIV)
El pecado no solamente afecta a la persona que comete el pecado, si no que siempre trae consigo consecuencias aun a terceras personas. Hagas el mal o hagas el bien, los únicos afectados serán tus semejantes. (Job 35:8 BAD) En el caso del hombre como esposo y como padre, sus pecados afectan la vida de su cónyuge, y también la vida de sus hijos. Si es líder, afectara la vida de sus discípulos, y la congregación de la cual es parte. Si es un líder político, o nacional, la ciudad, o nación entera será afectada por el pecado de esa persona. Si es un empresario, su conducta traerá ruina a su empresa. El punto es que el pecado siempre produce destrucción.
Ahora bien, aunque Dios no tolera el pecado en el hombre, y no detiene sus consecuencias, aun en medio del pecado de las personas, Dios siempre está buscando al hombre para que se arrepienta y darle una nueva oportunidad. El deseo de Dios no es la destrucción del hombre, ni se goza cuando el hombre cosecha el fruto de su pecado. El amigo de Job declara, y si están aprisionados con cadenas, y son atrapados en las cuerdas de aflicción, entonces les muestra su obra y sus transgresiones, porque ellos se han engrandecido. El abre sus oídos para la instrucción, y ordena que se vuelvan del mal. (Job 36:8-10) Cuando la persona está cosechando el fruto de su pecado, y ve las “cadenas” o problemas que han venido a su vida por su pecado, Dios interviene en ese momento para que el hombre recapacite de su error. Muchas personas solamente cuando están en una situación crítica, es que pueden abrir su corazón para reconocer sus errores y apartarse de sus malos caminos. Por este motivo, si has pedido que Dios te dé la solución a algún problema que estas pasando y no ves la respuesta, quizás es momento de pedirle a Dios que te muestre cuál es tu parte en esta situación, que es lo que debes de dejar, o de cambiar para que te apartes del mal, y puedas salir de esa situación. El abrir nuestro corazón a la corrección, produce la bendición de Dios, Si escuchan y le sirven, acabarán sus días en prosperidad y sus años en delicias. (Job 36:11) Dios usa muchos medios para hacer volver al pecador de su mal camino.
Como hemos visto en el libro de Job, si la persona se mantiene obstinada, en algún momento “cruzara” una línea de la cual ya no habrá más oportunidad para el arrepentimiento. El libro de Job declara, Pero si no escuchan, perecerán a espada, y morirán sin conocimiento. (Job 36:12). Una de las actitudes más importantes en nuestra vida, es tener siempre un corazón abierto a la corrección y admitir nuestros errores. Esta actitud nace de nuestra comunión diaria con Jesús, en nuestro tiempo devociónal. La realidad es que a la mayoría de las personas les cuesta aceptar su necesidad, es difícil ver los errores propios, y se necesita tener un corazón abierto a la corrección.
En este día es muy importante que pidamos a Dios que forme en nosotros un corazón contrito y humillado. Tomemos este día tiempo para pedirle al Señor que nos muestre la condición de nuestro corazón, y que cosas debemos de rendir, para que disfrutemos de su bendición.                            
Oración:                                                                                                                             

  • Examinar nuestras vidas y ver si estamos pasando por alguna situación difícil como consecuencia de nuestros errores, y pedir a Dios discernimiento para entender la mano de Dios en esta situación.
  • Pedir al Espíritu Santo un corazón contrito y humilde abierto a su corrección.
  • Una mayor determinación para vivir en santidad, y obediencia a su palabra.

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lunes, 8 de septiembre de 2008

Día No 8, La Integridad en el Momento de la Angustia


Lectura del día:        Job 12:1 a 14:22

Verso Central   Job 12: 13

»Con Dios están la sabiduría y el poder; suyos son el consejo y el entendimiento. (BAD)

Lo más importante en la vida del creyente es su integridad. Cuando hablamos de integridad estamos hablando de honorabilidad, rectitud, entereza, y decencia. La integridad de nuestro carácter nos ayudar a siempre tener el favor de Dios a nuestro lado, y no importa cuál sea la situación por la cual estemos atravesemos, Dios nos sacara adelante y nos dará la victoria. Una persona íntegra siempre permanecerá aun cuando todos los demás terminen en fracaso. Podemos perder todo lo material, y aun estar bajo la situación más terrible, pero mientras no perdamos nuestra integridad, podemos estar seguros de que Dios nos sacara adelante, y que estará a nuestro lado. 
Cuando leemos esta porción del libro de Job, podemos concluir que Job había cruzado la línea de irreverencia, y de integridad en su relación con Dios, al hacer la siguientes declaraciones, »Concédeme, oh Dios, sólo dos cosas, y no tendré que esconderme de ti: Para ya de castigarme y deja de infundirme temor. Llámame a comparecer, y te responderé; o déjame hablar, y contéstame tú. Enumera mis iniquidades y pecados; hazme ver mis transgresiones y ofensas. ¿Por qué me evitas? ¿Por qué me tienes por enemigo? (Job 13:20-24 BAD), pero antes de arrojar la primera piedra, debemos tomar en cuentas varias cosas: primero, que Job está tratando de defender su causa, sus amigos lo llamaron hipócrita, y lo acusaron de tener pecados ocultos en su corazón, y sus conclusiones que era que Job merecía todo lo que le estaba ocurriendo. Ellos le decían, «¿Hasta cuándo seguirás hablando así? ¡Tus palabras son un viento huracanado! ¿Acaso Dios pervierte la justicia? ¿Acaso tuerce el derecho el Todopoderoso? Si tus hijos pecaron contra Dios, él les dio lo que su pecado merecía. Pero si tú vuelves la mirada a Dios, si le pides perdón al Todopoderoso, y si eres puro y recto, él saldrá en tu defensa y te devolverá el lugar que te corresponde. (Job 8:2-6 BAD) Así que el único recurso que Job tenía era su integridad, y pide que Dios le dé una oportunidad de defender su causa. 
Si bien la fe de Job no era perfecta, y la revelación que tenia de Dios no era completa, una cosa si estaba bien clara en el corazón de Job; Dios ama a los íntegros de corazón y aun en el día de la angustia, el sentía que podía venir delante de Dios, porque había sido integro de corazón. El estaba seguro de la clase de vida que había vivido delante de Dios. Una de las cosas más importantes en la vida es guardar nuestra integridad delante de Dios. Aun cuando las cosas desde el punto de vista humano no sean las mejores, la integridad es como una garantía que tenemos que tenemos que produce paz, y que aunque momentáneamente o circunstancialmente no parezca, que Dios está a nuestro favor. 
Solamente el integro de corazón podrá venir libremente delante de Dios, y pedir que le revele, le de sabiduría, para entender, o para salir adelante en medio de cualquier situación. 
La integridad te da la seguridad de pedir con toda libertad que Dios responda a tu necesidad. Quizás en los días anteriores, o tal vez en este momento este pasando por una situación difícil. La gente te ha criticado, te ha juzgado, has escuchado palabras de maldición en vez de bendición y de esperanza. Las cosas no están ocurriendo como lo habías planeado o deseado. Personas te han defraudado, o abandonado. 
En primer lugar, Pide a Dios que te ayude a examinar tu corazón, hazlo con una actitud humilde, sin defenderte, o justificarte, sino más bien toma la actitud de aquel que desea ante todo encontrar la solución a su situación, y sabe que quizás la razón de sus problemas es el mismo. David lo dijo de la siguiente manera, Examíname, oh Dios, y sondea mi corazón; ponme a prueba y sondea mis pensamientos. Fíjate si voy por mal camino, y guíame por el camino eterno. (Salmo 139:23-24 BAD) 
Al orar este día pídele a Dios que te dé el discernimiento para descubrir tu necesidad. Si en tu búsqueda encuentras que no has sido integro, no te justifiques o culpes a alguien más de tus errores, humíllate delante de Dios, este es el primer paso para vivir una vida en integridad. Por otro lado, si has sido integro, pide a Dios con toda confianza que intervenga a tu favor y que te muestre sus caminos, y que te de la victoria. La integridad te da argumentos a tu favor delante de Dios. Pídele que te ayude a ver las cosas que no ves, y que en medio de todo el sea glorificado.

Oración:                                                                                                                             

  • Pedir al Señor que te muestre las cosas que no “ves” de tu carácter.
  • Pídele que te ayude a vivir una vida integra en medio de cualquier situación.
  • Sabiduría para entender el propósito de Dios en tu vida.

martes, 1 de julio de 2008

Día No 2 Las Falsas Promesas de la Tentación


Día No 2                                                                     
Lectura del día:    Génesis 4:1-5:32; 1 Cron. 1:14; Gen. 6:1-22
Verso Central       Génesis 4:7

Si hicieras lo bueno, podrías andar con la frente en alto. Pero su hacer lo malo, el pecado te acecha, como si fuera una fiera lista para atraparte. No obstante, tu puedes, dominarlo. (NVI)

Las promesas de la tentación solamente son un fantasía para robarte todo lo que Dios ya te ha dado. Antes de la caída del hombre, este disfrutaba lo que se podría considerar una vida perfecta, una relación intima y con el creador del universo, la mejor “casa”, la mujer ideal, y todas las riquezas de la creación a su alcance. En fin, Dios le había dado al hombre todo lo necesario para vivir una vida plena y sobre todo tenía una relación personal con su creador. ¿Quién podría decir, que diariamente “invitaba por las tardes a Dios a su casa a platicar” acerca de las cosas que habían pasado en ese día? ¿Cómo serian esas reuniones? Ahí no había peticiones, necesidades, o quejas, solamente reportes de las bendiciones que Adán y su esposa, todos los días disfrutaban. Podemos imaginarnos a Dios comunicándole al hombre sus planes, sus propósitos, y escuchando las cosas que Adán y Eva habían ese día para sojuzgar la tierra. Sin embargo, aun en ese lugar idílico, la tentación de tener “algo más”, le hizo “dudar de la bondad y sabiduría de Dios” al hombre, y ese deseo lo llevo a perder todo lo que Dios ya le había dado. 

El hombre comió del fruto porque dudo la palabra de Dios, y porque ambiciono ser igual a El. A pesar de que Dios provee un sacrificio para ellos, Adán y Eva fueron expulsados del paraíso. Cuándo están fuera de la presencia de Dios tienen sus hijos, y el mayor de ellos mata a su hermano menor por celos, después de eso el resto de la historia de los primeros pobladores de la tierra es un descenso y decadencia en todas las áreas de la vida; se introduce la poligamia, Lamec tomó para sí dos mujeres; el nombre de una era Ada, y el nombre de la otra, Zila. (Gen 4:19) Las palabras de la Lamec describen la condición que las personas tenían en su vida, ellos vivían en una tierra maldecida por el pecado, Y Lamec vivió ciento ochenta y dos años, y engendró un hijo. Y le puso por nombre Noé, diciendo: Este nos dará descanso de nuestra labor y del trabajo de nuestras manos, por causa de la tierra que el SEÑOR ha maldecido. (Gen 5:28-29) Nunca el ser humano volvió a tener  una vida similar o a lo menos cercana a lo que sus Padres; Adán y Eva un día tuvieron. Por el contrario la tierra cada día se corrompía más, hasta que llego al grado de que Dios ya no pudo tolerar el pecado, Y el SEÑOR vio que era mucha la maldad de los hombres en la tierra, y que toda intención de los pensamientos de su corazón era sólo hacer siempre el mal. Y le pesó al SEÑOR haber hecho al hombre en la tierra, y sintió tristeza en su corazón. Y el SEÑOR dijo: Borraré de la faz de la tierra al hombre que he creado, desde el hombre hasta el ganado, los reptiles y las aves del cielo, porque me pesa haberlos hecho. (Gen. 6:5-7) Esta historia nos habla claramente a nuestro días, la situación no ha cambiado, mucho porque aun en nuestros días el hombre sigue mordiendo el anzuelo de la tentación, y al igual que Adán, los hombres y la mujeres siguen creyendo las promesas de la tentación, y terminan perdiendo más que lo que la tentación les prometió, porque lo que el pecado promete es solamente una mentira. Esa es la situación del hombre que le es infiel a la esposa, del joven que es promiscuo, de la mujer que roba, del hijo que miente, del hombre que vive su vida a su manera. El vaso de vino se ve atractivo, pero he visto a hombres morir vomitando sangre con el hígado desecho porque una vez probaron el deleite temporal del alcohol, y creyeron a la mentira del licor; “Yo te haré sentir bien” “conmigo se olvidaran tus penas” “te divertirás”. La carnada se ve apetitosa, pero al comerla nos damos cuenta que esta “podrida”. 

Lo malo es que el pecado adormece la conciencia, porque al estar cometiendo el acto no se da uno cuenta de la magnitud de la acción hasta que en la mayoría de los casos es muy tarde. Gracias a Dios que no todo está perdido o que somos incapaces de vencer la tentación. Especialmente nosotros que conocemos a Jesús como el Señor de nuestras vidas, tenemos muchas promesas en la cual podemos descansar. Amados, no os sorprendáis del fuego de prueba que en medio de vosotros ha venido para probaros, como si alguna cosa extraña os estuviera aconteciendo. (1 Pedro 4:12) también Pablo declara, Ustedes no han pasado por ninguna tentación que otros no hayan tenido. Y pueden confiar en Dios, pues él no va a permitir que sufran más tentaciones de las que pueden soportar. Además, cuando vengan las tentaciones, Dios mismo les mostrará cómo vencerlas, y así podrán resistir. (1Co 10:13 BLS) Por ultimo Santiago afirma,  Bienaventurado el hombre que persevera bajo la prueba, porque una vez que ha sido aprobado, recibirá la corona de la vida que el Señor ha prometido a los que le aman. (Santiago 1:12) Las pruebas y las tentaciones son parte de la vida, porque como dice la palabra, “no debemos de sorprendernos de las pruebas”, y nos advierte que las tentaciones vendrán, pero nunca olvidemos que Dios está en control de toda situación y que el mismo nos dará la salida juntamente con la tentación. Además tenemos su gloriosa promesa de que el nos dará la corona de la vida por haber resistido la tentación.
Oración:                                                                                                                                
·         Pedir sabiduría para discernir las tentaciones.
·         Pedir al Espíritu que te de sabiduría para evitar lo que te lleva a la tentación.
Si necesitas más ayuda para vencer el pecado clic en este link:

http://www.slideshare.net/carlosrincon3/venciendo-el-poder-del-pecado

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