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martes, 15 de junio de 2010

Día No 92 La Inconsistencia Produce Fracaso

Lectura del día:        Jueces 18:1-31, 3:7-4:24
Verso Central   Jueces 3:7-9

Los israelitas hicieron lo que ofende al Señor;  se olvidaron del Señor su Dios,  y adoraron a las imágenes de Baal y de Aserá. El Señor se enfureció contra Israel a tal grado que los vendió a Cusán Risatayin,  rey de Aram Najarayin, a quien estuvieron sometidos durante ocho años. Pero clamaron al Señor,  y él hizo que surgiera un libertador,  Otoniel hijo de Quenaz,  hermano menor de Caleb.  Y Otoniel liberó a los israelitas. (NVI)


Una vida inconsistente siempre producirá fracaso en toda persona. No importa lo estemos haciendo o en qué área de la vida se aplique este principio; ya sea en la relación matrimonial, los negocios, estudios, o nuestra relación con el Señor; la inconsistencia está divorciada del éxito. En el pasaje que nos tocó leer este día, podemos ver este principio de una manera muy clara. El verso, o pasaje central de este día, nos da el patrón repetitivo que los hijos de Israel constantemente estuvieron viviendo después de que Dios le permitió entrar a la tierra prometida. Constantemente se volvían a Dios en arrepentimiento y constantemente se apartaron de Dios, Los israelitas hicieron lo que ofende al Señor; se olvidaron del Señor su Dios, y adoraron a las imágenes de Baal y de Aserá. (Jueces 3:7 NVI) 

Esta fue una constante en la vida de la nación. Mientras que tenían problemas clamaban a Dios para que los librara de sus adversarios, pero una vez que Dios respondía y tenía paz, rápidamente se olvidaban de El y seguían otros dioses. La consecuencia de esta inconsistencia es que Dios retiraba su bendición y protección del pueblo, y permitía que sus enemigos los vencieran, El Señor se enfureció contra Israel a tal grado que los vendió a Cusán Risatayin, rey de Aram Najarayin, a quien estuvieron sometidos durante ocho años. (Jueces 3:8 NVI) 

Lo terrible esta constante opresión es que en ningún momento esto era la voluntad de Dios para su pueblo. Ellos no habían sido liberados de Egipto para estar constantemente bajo la opresión de los pueblos enemigos. Dios claramente les había prometido que estaría con ellos, y que ellos deberían de poseer la tierra. Mas ahí en la tierra de la promesa, constantemente estaban bajo opresión, persecución, y tragedia, porque no fueron constantes en honrar a Dios, ni tampoco hubo constancia en su obediencia a la palabra que Dios le había dado por medio de Moisés. Hay personas que conocen de Dios que han experimentado la gracia y el amor de Dios en sus vidas, sin embargo, viven vidas en contantes problemas, no tienen la paz ni el gozo de Dios, porque en su inconstancia han permitido que el pecado, inconsistencia de servir a Dios y de vivir una vida de fe en sus promesas viven una vida de escases, en medio de la abundancia de Dios. Viven llenos de temor y angustia aun después de haber experimentado la paz de Dios. El pueblo de Israel después de sufrir la opresión del enemigo, siempre clamaban a Dios y le pedían que los libertara de la opresión de sus enemigos, Pero clamaron al Señor, y él hizo que surgiera un libertador, Otoniel hijo de Quenaz, hermano menor de Caleb. Y Otoniel liberó a los israelitas. (Jueces 3:9 NVI) Cuando llegaba el momento de la aflicción y ya no soportaban la persecución o la opresión de sus enemigos, el pueblo clamaba a Dios y Dios siempre respondía a sus oraciones. Dios en su infinita misericordia se acordaba de la aflicción de su pueblo y respondía mandando un caudillo que los llevara al arrepentimiento, los regresaba a los caminos de Dios, y los libertara de la aflicción a que sus enemigos los tenían sometidos. 

Gracias que Dios escucha nuestra oración en la hora de la prueba y la aflicción, pero lo terrible es que esto era una
constante en la vida de la nación: El ciclo se repetía constantemente, clamaban Dios para ser liberados, Dios actuaba a su favor, luego ellos se volvían a olvidar de Dios, entonces Dios permitía que ellos cosecharan el fruto de sus acciones, y luego venían los problemas a sus vidas. Este era un círculo vicioso en el cual los hijos de Dios parecía que no podían escapar. Su inconstancia en servir a Dios con todo su corazón los llevo a vivir una vida de altibajos. A la luz de lo que hemos aprendido en los pasajes de este dia, necesitamos servir a Dios con constancia en nuestra devoción, pasión, obediencia a su palabra, para poder vivir una vida “agradable” a sus ojos. Seamos constantes en el crecimiento y la fidelidad a Dios, Pablo dijo las siguientes palabras, Por lo tanto, mis queridos hermanos, manténganse firmes e inconmovibles, progresando siempre en la obra del Señor, conscientes de que su trabajo en el Señor no es en vano. (1 Cor. 15:58 NVI)

Oración:
·         Pedir al Señor que te de constancia en todos tus caminos.
·         Permite que Dios te guie en todo lo que haces, para que puedas hacer su voluntad.
·         Pide al Señor te muestre que áreas de tu vida necesitas fortalecer, para ser constante en todos tus caminos.

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martes, 5 de enero de 2010

Día No 70 Sacando los Enemigos de Nuestra Tierra (Venciendo Nuestra Lucha interna)

Lectura del día:        Num. 32:1 - 33:56
Verso Central   Números 33:55

"Pero si no expulsáis de delante de vosotros a los habitantes de la tierra, entonces sucederá que los que de ellos dejéis serán como aguijones en vuestros ojos y como espinas en vuestros costados, y os hostigarán en la tierra en que habitéis.


El pecado es la puerta al fracaso. Todo pecado no confesado, o todo pecado que hemos permitido que continúe en nuestra vida, es puerta de ataduras, maldiciones, o será el argumento que el enemigo usará para atacarnos. Esto también se aplica a las heridas emocionales, resentimiento, complejos, o actitudes de derrota. 

En fin, todas las cosas negativas de nuestra antigua vida deben de “salir” de nuestro corazón, si es que deseamos vivir en completa victoria en todas las áreas de nuestra vida. 

La mayoría de las cosas que nos están estorbando para vivir una vida victoriosa, de alguna manera están relacionadas a cosas que hemos permitido de nuestra antigua vida. 

¿Por qué todavía seguimos con “ataduras” de nuestra antigua vida?

Porque no le hemos permitido al Espíritu que a través de la palabra transforme esas áreas de nuestras vidas. En la medida que nosotros permitamos al Espíritu que “saque” esas cosas de nuestra vida, veremos la victoria completa. Por ejemplo, si en mi matrimonio tuviera problemas por errores del pasado, mientras no demuestre un verdadero arrepentimiento de mis actos y esté dispuesto a restituir el daño causado, no podré tener una buena relación matrimonial. Porque mi cónyuge usara mi falta de arrepentimiento para estar constantemente atacándome en esa área de mi vida. Por otro lado, si he pedido perdón, pero si a mí cónyuge le cuesta perdonar, o tiene problemas con volver a confiar, esa será la “astilla” que nos estará constantemente molestando en nuestra relación matrimonial, aunque estemos viviendo juntos, aun a pesar de ser discípulos de Cristo. Además, esa también será la “puerta” por donde el enemigo podrá atacar nuestra relación. La solución a este dilema no es asunto de guerra espiritual, ni de ayunar, sino de simplemente “cerrar” esas puertas a través del perdón, la restauración, y la renovación diaria que viene de nuestra comunión con el Espíritu, y su obra de restauración y fortalecimiento a través de la palabra de Dios. Eso es precisamente lo que Dios le advirtió al pueblo de Dios cuando estaba a punto de introducirlos a la tierra prometida, (Num. 33:51-52, - 55, 56) Habla a los hijos de Israel, y diles: "Cuando crucéis el Jordán a la tierra de Canaán,  (52)  expulsaréis a todos los habitantes de la tierra delante de vosotros, y destruiréis todas sus piedras grabadas, y destruiréis todas sus imágenes fundidas, y demoleréis todos sus lugares altos;  (55)  "Pero si no expulsáis de delante de vosotros a los habitantes de la tierra, entonces sucederá que los que de ellos dejéis serán como aguijones en vuestros ojos y como espinas en vuestros costados, y os hostigarán en la tierra en que habitéis.  (56) "Y sucederá que como pienso hacerles a ellos, os haré a vosotros."  

Al leer la historia del pueblo de Dios, nos damos cuenta, cuánta razón Dios tenía en prevenirlos, y pedirles que tenían que deshacerse de todas las cosas que hubiera en la tierra prometida que los llevara a la idolatría y a practicar los pecados de las naciones que Dios estaba expulsando de esa tierra. La razón por la cual el pueblo de Dios sufrió divisiones, invasiones, y en última instancia lo llevó a la cautividad, fue que ellos constantemente imitaban las prácticas idólatras y abominables de las naciones que ellos habían conquistado. Con la ayuda de Dios el pueblo de Israel conquistó la tierra prometida, pero nunca “limpiaron” totalmente la tierra de los dioses, y de las costumbres de esas naciones, por el contrario, las hicieron suyas, y llegaron hasta adorar a los dioses de las naciones que habían conquistado en Canaán. Vez tras ves, Dios mando los profetas que advertían a la nación que dejara de servir a otros dioses, ellos se arrepentían, pero pronto estaban de nuevo adorándolos. Al fin esto fue la causa de que Dios los desechará. 
¿Hay aguijones, y espinas en tu vida? 
¿Qué resentimiento, o herida te sigue estorbando? 

Por último, si algo queda claro en la lectura de este día, que desde el punto de vista de Dios debemos ser radicales con el pecado. Con el pecado debemos de ser radicales, no hay lugar para consentir en nuestra vida el pecado. Como Dios le dijera al pueblo de Dios, nosotros de la misma forma, ahora que somos discípulos de Cristo, debemos abandonar toda costumbre, o práctica que le abra la puerta al pecado, y nunca debemos tener una actitud tolerante con el pecado en nuestro corazón, esta es la única forma de no perder todo lo que Dios ha hecho en nuestras vidas, y de poder hacer nuestra la victoria que Cristo ya ganó por nosotros en la cruz del calvario.

Oración:                                                                                                  
·   Sabiduría para examinar la situación por la que atraviesas, y sus motivos.
·  Rendir al Señor todo lo que estorbe para que tengamos la victoria completa.
·  Permitir al Espíritu que nos limpia cada día a través de la palabra de Dios.

Te invito a declares esta oración diariamente para que puedas comenzar cada día declarando tu victoria (has click aquí para ver esta oración)


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lunes, 23 de noviembre de 2009

Día No 66 Ninguna Maldición Prosperara

Lectura del día:        Números 22:1 - 24:25
Verso Central   Números 23:8

¿Cómo maldeciré a quien Dios no ha maldecido? ¿Cómo condenaré a quien el SEÑOR no ha condenado?

Ninguna maldición prosperara en contra de los hijos de Dios. Esta confianza descansa en la verdad de que no existe ningún poder que sea superior a nuestro Dios. Mientras los creyentes se mantengan en obediencia a los mandamientos de Dios, no existe conjuro, brujería, o maldición que prospere, porque la protección del Señor es más que suficiente para guardarnos. De acuerdo al diccionario “Vine” el acto de maldecir era una costumbre de los pueblos paganos, “Los paganos se valían del poder de la «maldición» para deshacerse de sus enemigos, como cuando Balac procuró a Balan: «Ven y maldíceme a este pueblo»” (Num_22:6 RVA) La idea era que a través de conjuros y encantamientos se quitara, la protección de Dios sobre su pueblo y de esta manera fueran destruidos más fácilmente. Ellos creían que sin la protección de Dios el pueblo de Israel seria fácilmente atacado y los derrotarían porque no tenían la protección de Dios. Estas son las palabras del rey Balac, Te ruego que vengas y maldigas por mí a este pueblo, porque es más poderoso que yo.  Tal vez así pueda yo vencerlos y echarlos fuera del país.  Yo sé que a quien tú bendices, queda bendito, y a quien tú maldices, queda maldito." (Num. 22:6 NVI) 

Hoy en día existen personas que al igual que Balaam se dedican a practicar la brujería, hechicería, y son contratados para maldecir (hacer “amarres”, trabajos, etc.) En nuestra comunidad la practicas del ocultismo son usadas para hacer el mal a otras personas, y en mi experiencia, hay personas que están bajo maldiciones, o de alguna forma están bajo el poder del maligno. Esto se manifiesta en el estado de ánimo, la salud física, y el fracaso en la vida. 
Algunas preguntas que varios creyentes me han hecho son:

¿Las maldiciones, pueden hacer daño o efecto en un hijo de Dios? 
¿Podría por medio de maldiciones Satanás detener el propósito de Dios en tu vida? 
¿Podrán las palabras de amargura, envidia, celos, odio, resentimiento que alguien diga en tu contra robarte la bendición de Dios? 

Veamos que dice la palabra de Dios en el pasaje de este día. En primer lugar, la única maldición que prospera es la que Dios permite en la vida de su pueblo como consecuencia de su pecado. Pero mientras Dios no permita la maldición, el hijo de Dios no puede ser maldecido, Balan reconoció su impotencia de maldecir al pueblo de Dios, ¿Pero ¿cómo podré echar maldiciones sobre quien Dios no ha maldecido? ¿Cómo podré desearle el malo quien el Señor no se lo desea? (Num. 23:8 BAD) Ninguna maldición puede prosperar en contra del hijo de Dios, Contra Jacob no hay brujería que valga, ni valen las hechicerías contra Israel. De Jacob y de Israel se dirá: “¡Mirad lo que Dios ha hecho!” (Num. 23:23 BAD). 
También debemos saber que las maldiciones que se digan en contra del hijo de Dios, se regresaran sobre la persona que las pronuncio, Balan declaro por la inspiración del Señor; …Benditos los que te bendigan, y malditos los que te maldigan. (Num. 24:9) 

Por último, notemos que fue Dios mismo que defendió al pueblo de toda maldición. Mientras el pueblo se preparaba para conquistar, Dios peleo por ellos ante los ataques de “conjuros” y maldiciones que se lanzaron en contra de ellos, su protección los guardo y ninguna maldición surtió su efecto. De igual manera el hijo de Dios necesita estar confiado en las promesas de protección y bendición de parte de Dios. 

No importa lo que otros digan, o declaren sobre nuestra vida, mientras no le abramos la puerta al pecado, es imposible que ninguna maldición nos alcance. 

En la misma historia, (capitulo 25) no fue hasta que el enemigo entendió esto y sedujo al pueblo de Dios a pecar que la ira de Dios se volvió en contra de Ellos. La única puerta a la maldición en la vida del creyente, es el pecado. Solamente cuando damos lugar al pecado es cuando las maldiciones pueden llegar a nuestra vida. El profeta Isaías declara, Ningún arma forjada contra ti prosperará, y condenarás toda lengua que se alce contra ti en juicio. Esta es la herencia de los siervos del SEÑOR, y su justificación viene de mí--declara el SEÑOR. (Isa. 54:17) 

En este día, demos gracias a Dios por su protección y porque podemos vivir todos los días con la seguridad que Él nos da. Confiemos en sus promesas de protección y bendición, y nunca permitamos que ninguna maldición nos lleve a vivir en temor. Al mismo tiempo examinemos nuestra vida para descubrir si hemos abierto la puerta a la maldición, a través del pecado. El remedio para cerrar esa puerta se llama el arrepentimiento, y la sangre de Cristo.

Oración:                                                                                                  
- Dar gracias a Dios por la seguridad que tenemos de su protección en contra de toda maldición.
-  Alabemos al Señor por la fidelidad de sus promesas de protección y seguridad con la cual podemos vivir todos los días.

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martes, 7 de octubre de 2008

Día No 12, Donde Podemos Encontrar la Sabiduría

Lectura del día: Job 27:1 a 29:25
Verso Central Job 28:28

Y dijo a los mortales: «Temer al Señor: ¡eso es sabiduría! Apartarse del mal: ¡eso es discernimiento!» (BAD)

La fuente de la verdadera sabiduría se encuentra en Dios y el primer paso para obtenerla es tener cuando aprendemos a vivir en su temor. Job lo declaro de la siguiente manera cuando está explicando donde es que se encuentra la verdadera sabiduría, Y dijo a los mortales: «Temer al Señor: ¡eso es sabiduría! Apartarse del mal: ¡eso es discernimiento!» (Job 28:28 BAD) Job usa la comparación del minero y como este se esfuerza para encontrar sus minerales preciosos, y cuán difícil es aun para los mineros encontrar esas joyas preciosas que tienen un gran valor. Muy pocos pueden llegar hasta ese lugar donde están las joyas más preciadas. De la misma forma el hombre le cuesta llegar a encontrar el tesoro de la sabiduría. La podemos buscar en todas partes, en nuestro estudio, en las universidades, pero la verdadera sabiduría es difícil de encontrarla en esos lugares. El único lugar donde verdaderamente la podemos encontrar es en una relación genuina con Jesús. Él le entrega la sabiduría a las personas que anhelan vivir una vida que sea agradable a él.

¿Qué es la sabiduría? La sabiduría es más que conocimiento, el conocimiento nos ayuda a entender, y a poder explicar las cosas. <> nos dice el mecánico. Porque él conoce el funcionamiento de cada una de las partes del auto, pero el dueño del auto tiene que tomar la decisión correcta para corregir el problema. Puede seguir el consejo de este mecánico, buscar una segunda opinión, o simplemente ignorar todos los consejos, e ignorar el problema del carro. La buena decisión será el resultado de entender el problema y tomar la decisión correcta; eso es sabiduría.

La sabiduría nos ayuda a tomar decisiones correctas en toda situación de nuestras vidas. La sabiduría es saber aplicar el conocimiento en el tiempo y el lugar apropiado, y con las personas correctas. La sabiduría nos ayuda a ver cuando tenemos que decir “No” o cuando tenemos que ser pacientes y esperar, o cuando debemos de seguir adelante y decir “Si”. Ahora si nuestro entendimiento es limitado, ¿Cómo podemos tomar decisiones correctas? Solamente será posible, si tenemos la dirección divina. Hay veces que podemos entender claramente el problema, y de acuerdo a lo que la Biblia enseña tomamos la decisión, pero hay otras en que no estamos seguros, o simplemente no entendemos qué decisión tomar, en estos momentos con todo nuestro corazón debemos de buscar la sabiduría de Dios. El es el creador de la sabiduría, y solamente la da aquellos que tienen su temor. Job declara así, ¿De dónde, pues, viene la sabiduría? ¿Dónde habita la inteligencia? Se esconde de los ojos de toda criatura; ¡hasta de las aves del cielo se oculta! La destrucción y la muerte afirman: «Algo acerca de su fama llegó a nuestros oídos.» Sólo Dios sabe llegar hasta ella; sólo él sabe dónde habita. Él puede ver los confines de la tierra; él ve todo lo que hay bajo los cielos. Cuando él establecía la fuerza del viento y determinaba el volumen de las aguas, cuando dictaba el decreto para las lluvias y la ruta de las tormentas, miró entonces a la sabiduría y ponderó su valor; la puso a prueba y la confirmó. Y dijo a los mortales: «Temer al Señor: ¡eso es sabiduría! Apartarse del mal: ¡eso es discernimiento!» (Job 28:20-28 BAD)

No hay nada más importante en la vida que tener la sabiduría de Dios. La mayoría de nuestros problemas son el resultado de la desobediencia a los mandamientos de Dios, o de tomar decisiones en las que no teníamos la sabiduría para saber qué hacer. Si en este día estas enfrentado decisiones, y te encuentras en medio de situaciones en la cuales no sabes que hacer, pídele en tu oración a Dios que te de su sabiduría para hacer en todo lo que hagas su voluntad.
Oración:
• Pedir al Señor hambre por su palabra
• Buscar en el temor del Señor su Sabiduría para entender cual es su voluntad en toda situación.



Si desea ver la versión en vídeo de esta meditación para este día, haga clic en el link de abajo
youtube día # 12


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jueves, 24 de julio de 2008

Día No 5 Confiemos Plenamente en la Sabiduría de Dios

Lectura del día: Job 1:1 a 3:26
Verso Central Job 3:20

¿Por qué permite Dios que los abatidos vean la luz? ¿Por qué se les da vida a los amargados? (BAD)

El libro de Job trata de responder la pregunta de todos los tiempos, << ¿Por qué sufren los justos? >> Job es un libro que confronta esta pregunta y nos da la respuesta; En medio de la tribulación, siempre necesitas confiar en la bondad y sabiduría de Dios, a pesar de no entender el porqué. Quizás no es la que esperamos, o la que más nos gustaría, pero esta es la respuesta que el escritor del libro nos da. En los siguientes días estaremos estudiando y tratando de entender todas las tremendas enseñanzas de este libro. En los primeros capítulos tenemos la introducción de la historia. Tenemos una pequeña descripción de la vida justa, y santa de Job y como Dios lo había bendecido, pero aun en este capítulo podemos ver entre líneas, señales de la fe inmadura que Job tenía. Y sucedía que cuando los días del banquete habían pasado, Job enviaba a buscarlos y los santificaba, y levantándose temprano, ofrecía holocaustos conforme al número de todos ellos. Porque Job decía: Quizá mis hijos hayan pecado y maldecido a Dios en sus corazones. Así hacía Job siempre. (Job 1:5) 
La fe de Job estaba llena de un constante temor por el juicio de Dios, pues aun cuando no tenia evidencias concretas del pecado, o de las malas intenciones del corazón de sus hijos, el ofrecía sacrificios para santificar a sus hijos. Era como si el temiera constantemente el juicio de Dios. Esto nos muestra, que su temor al juicio de Dios era su motivación para vivir una vida justa. Su fe no descansaba en el amor, poder, y la inmensa sabiduría de nuestro Dios. Job conocía un lado pequeño de todo el carácter de Dios; Dios castiga el pecado de sus hijos. Job solamente veía a Dios como un Juez. A través del libro Dios se revela a Job no solamente como el Juez, pero el Dios que está en control de toda situación y que su sabiduría sobrepasa todo entendimiento humano. 
Al principio Job reacciona correctamente cuando pierde todo, Entonces Job se levantó, rasgó su manto, se rasuró la cabeza, y postrándose en tierra, adoró, y dijo: Desnudo salí del vientre de mi madre y desnudo volveré allá. El SEÑOR dio y el SEÑOR quitó; bendito sea el nombre del SEÑOR. En todo esto Job no pecó ni culpó a Dios. (Job 1:20-22) Más cuando el Diablo le pidió a Dios permiso de que tocara su cuerpo la reacción de Job fue diferente. Al principio mantiene su integridad y no maldice y confía en la sabiduría de Dios, mas al pasar los días cuando sus amigos vienen, su corazón empieza a demostrar la inmadurez de su fe, Después abrió Job su boca y maldijo el día de su nacimiento. Y Job dijo: Perezca el día en que yo nací, y la noche que dijo: "Un varón ha sido concebido." Sea ese día tinieblas, no lo tome en cuenta Dios desde lo alto, ni resplandezca sobre él la luz. (Job 3:1-4) Ahora Job comienza a sacar lo que está en su corazón, comienza poniendo en duda la sabiduría de Dios, » ¿Por qué permite Dios que los abatidos vean la luz? ¿Por qué se les da vida a los amargados? (Job 3:20 BAD) Job muestra el constante temor que tenia, aun a pesar de que Dios le había bendecido en todas las áreas de su vida, Lo que más temía, me sobrevino; lo que más me asustaba, me sucedió. (Job 3:25 BAD) Por último, no encuentra en su dolor, descanso en Dios, No encuentro paz ni sosiego; no hallo reposo, sino sólo agitación.» (Job 3:26 BAD) 
Se que es fácil ver y criticar la vida de otro que está pasando por problemas, y duda de Dios, (de alguna manera los amigos de Dios nos representan a todos) Pero es necesario examinar las palabras y actos de Job, para poder entender mejor a nuestro Dios, y lo que él espera de nosotros cuando estamos pasando por pruebas y tribulaciones. Nosotros tenemos el beneficio, que al leer el libro de Job vemos todo el cuadro completo, cosa que muy raro sucede en la vida real. Más bien debemos de aprender a caminar por fe, descansando siempre en la sabiduría y las promesas de Dios. Ante todo nunca debemos de dudar del amor y la sabiduría de Dios, y que aunque no tengamos toda las respuestas al porque de las cosas, nunca debemos de dudar de su amor y fidelidad.
Oración:                                                                                                                             

  • Pide sabiduría a Dios para entender su trato en nuestras vidas.
  • Renovar el compromiso de seguir a Dios aun cuando no entendamos el porqué de lo que nos esté ocurriendo.
  • Si estas pasando por problemas pide por fortaleza para vencer y sabiduría para entender.
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martes, 1 de julio de 2008

Día No 2 Las Falsas Promesas de la Tentación


Día No 2                                                                     
Lectura del día:    Génesis 4:1-5:32; 1 Cron. 1:14; Gen. 6:1-22
Verso Central       Génesis 4:7

Si hicieras lo bueno, podrías andar con la frente en alto. Pero su hacer lo malo, el pecado te acecha, como si fuera una fiera lista para atraparte. No obstante, tu puedes, dominarlo. (NVI)

Las promesas de la tentación solamente son un fantasía para robarte todo lo que Dios ya te ha dado. Antes de la caída del hombre, este disfrutaba lo que se podría considerar una vida perfecta, una relación intima y con el creador del universo, la mejor “casa”, la mujer ideal, y todas las riquezas de la creación a su alcance. En fin, Dios le había dado al hombre todo lo necesario para vivir una vida plena y sobre todo tenía una relación personal con su creador. ¿Quién podría decir, que diariamente “invitaba por las tardes a Dios a su casa a platicar” acerca de las cosas que habían pasado en ese día? ¿Cómo serian esas reuniones? Ahí no había peticiones, necesidades, o quejas, solamente reportes de las bendiciones que Adán y su esposa, todos los días disfrutaban. Podemos imaginarnos a Dios comunicándole al hombre sus planes, sus propósitos, y escuchando las cosas que Adán y Eva habían ese día para sojuzgar la tierra. Sin embargo, aun en ese lugar idílico, la tentación de tener “algo más”, le hizo “dudar de la bondad y sabiduría de Dios” al hombre, y ese deseo lo llevo a perder todo lo que Dios ya le había dado. 

El hombre comió del fruto porque dudo la palabra de Dios, y porque ambiciono ser igual a El. A pesar de que Dios provee un sacrificio para ellos, Adán y Eva fueron expulsados del paraíso. Cuándo están fuera de la presencia de Dios tienen sus hijos, y el mayor de ellos mata a su hermano menor por celos, después de eso el resto de la historia de los primeros pobladores de la tierra es un descenso y decadencia en todas las áreas de la vida; se introduce la poligamia, Lamec tomó para sí dos mujeres; el nombre de una era Ada, y el nombre de la otra, Zila. (Gen 4:19) Las palabras de la Lamec describen la condición que las personas tenían en su vida, ellos vivían en una tierra maldecida por el pecado, Y Lamec vivió ciento ochenta y dos años, y engendró un hijo. Y le puso por nombre Noé, diciendo: Este nos dará descanso de nuestra labor y del trabajo de nuestras manos, por causa de la tierra que el SEÑOR ha maldecido. (Gen 5:28-29) Nunca el ser humano volvió a tener  una vida similar o a lo menos cercana a lo que sus Padres; Adán y Eva un día tuvieron. Por el contrario la tierra cada día se corrompía más, hasta que llego al grado de que Dios ya no pudo tolerar el pecado, Y el SEÑOR vio que era mucha la maldad de los hombres en la tierra, y que toda intención de los pensamientos de su corazón era sólo hacer siempre el mal. Y le pesó al SEÑOR haber hecho al hombre en la tierra, y sintió tristeza en su corazón. Y el SEÑOR dijo: Borraré de la faz de la tierra al hombre que he creado, desde el hombre hasta el ganado, los reptiles y las aves del cielo, porque me pesa haberlos hecho. (Gen. 6:5-7) Esta historia nos habla claramente a nuestro días, la situación no ha cambiado, mucho porque aun en nuestros días el hombre sigue mordiendo el anzuelo de la tentación, y al igual que Adán, los hombres y la mujeres siguen creyendo las promesas de la tentación, y terminan perdiendo más que lo que la tentación les prometió, porque lo que el pecado promete es solamente una mentira. Esa es la situación del hombre que le es infiel a la esposa, del joven que es promiscuo, de la mujer que roba, del hijo que miente, del hombre que vive su vida a su manera. El vaso de vino se ve atractivo, pero he visto a hombres morir vomitando sangre con el hígado desecho porque una vez probaron el deleite temporal del alcohol, y creyeron a la mentira del licor; “Yo te haré sentir bien” “conmigo se olvidaran tus penas” “te divertirás”. La carnada se ve apetitosa, pero al comerla nos damos cuenta que esta “podrida”. 

Lo malo es que el pecado adormece la conciencia, porque al estar cometiendo el acto no se da uno cuenta de la magnitud de la acción hasta que en la mayoría de los casos es muy tarde. Gracias a Dios que no todo está perdido o que somos incapaces de vencer la tentación. Especialmente nosotros que conocemos a Jesús como el Señor de nuestras vidas, tenemos muchas promesas en la cual podemos descansar. Amados, no os sorprendáis del fuego de prueba que en medio de vosotros ha venido para probaros, como si alguna cosa extraña os estuviera aconteciendo. (1 Pedro 4:12) también Pablo declara, Ustedes no han pasado por ninguna tentación que otros no hayan tenido. Y pueden confiar en Dios, pues él no va a permitir que sufran más tentaciones de las que pueden soportar. Además, cuando vengan las tentaciones, Dios mismo les mostrará cómo vencerlas, y así podrán resistir. (1Co 10:13 BLS) Por ultimo Santiago afirma,  Bienaventurado el hombre que persevera bajo la prueba, porque una vez que ha sido aprobado, recibirá la corona de la vida que el Señor ha prometido a los que le aman. (Santiago 1:12) Las pruebas y las tentaciones son parte de la vida, porque como dice la palabra, “no debemos de sorprendernos de las pruebas”, y nos advierte que las tentaciones vendrán, pero nunca olvidemos que Dios está en control de toda situación y que el mismo nos dará la salida juntamente con la tentación. Además tenemos su gloriosa promesa de que el nos dará la corona de la vida por haber resistido la tentación.
Oración:                                                                                                                                
·         Pedir sabiduría para discernir las tentaciones.
·         Pedir al Espíritu que te de sabiduría para evitar lo que te lleva a la tentación.
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