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martes, 1 de junio de 2010

Día No 90 Sacando Todo lo Pagano de Nuestro Corazón

Lectura del día:        Josué 22:1- 24:33
Verso Central   Josué 22:5

Solamente guardad cuidadosamente el mandamiento y la ley que Moisés, siervo del SEÑOR, os mandó, de amar al SEÑOR vuestro Dios, andar en todos sus caminos, guardar sus mandamientos y de allegarse a Él y servirle con todo vuestro corazón y con toda vuestra alma.

 
 Una vida consagrada a Dios nos lleva a vivir una vida victoriosa, no solamente para nosotros, pero aun para nuestra descendencia. El rendimiento total de nuestra vida a Dios y sus mandamientos nos garantiza una vida victoriosa, no solamente para nosotros, pero, aun nuestros hijos y sus hijos, hasta la cuarta generación disfrutaran la bendición de Dios. Al final de sus días, Josué examina la condición del corazón del pueblo y para su dolor descubre que no era recto delante de Dios. Probablemente en lo externo eran una nación que cumplía con los ritos de la religión, tales como los sacrificios, las fiestas, y otras ordenanzas, pero la nación retenía en su corazón muchas cosas que a la postre serian su perdición. Por esta razón Josué los desafía recordándoles las cosas que les dieron la conquista de la tierra prometida y que les ayudarían a mantenerse en victoria. Solamente guardad cuidadosamente el mandamiento y la ley que Moisés, siervo del SEÑOR, os mandó, de amar al SEÑOR vuestro Dios, andar en todos sus caminos, guardar sus mandamientos y de allegarse a Él y servirle con todo vuestro corazón y con toda vuestra alma. (Jos. 22:5) 
Los principios para vivir una vida victoriosa son los siguientes: 

  • (1) Guardar el mandamiento de Dios, 
  • (2) amar al Señor con todo el corazón, 
  • (3) y servir a sus propósitos y designios. 
  • Además, ellos deberían de deshacerse de todos los ídolos que de una manera secreta seguían manteniendo. 


A pesar de todas las advertencias que Josué le había hecho al pueblo de consagrarse solamente para Dios, ya que Él es un Dios celoso, todavía el pueblo se mantenía adorando a otros dioses. Ahora pues, temed al SEÑOR y servidle con integridad y con fidelidad; quitad los dioses que vuestros padres sirvieron al otro lado del río y en Egipto, y servid al SEÑOR. (Jos. 24:14) A pesar de que ellos lo negaban, Josué tuvo que insistirles varias veces para que reconocieran su error, Entonces Josué dijo al pueblo: No podréis servir al SEÑOR, porque Él es Dios santo, Él es Dios celoso; El no perdonará vuestra trasgresión ni vuestros pecados. Si abandonáis al SEÑOR y servís a dioses extranjeros, Él se volverá y os hará daño, y os consumirá después de haberos hecho bien. (Jos. 24:19-20) Después del desafío de Josue el pueblo volvió a jurar fidelidad al Señor, pero solamente fue de “labios” porque no fueron fieles en cumplir sus promesas. Esta historia es una advertencia para todos nosotros, ya que las palabras no son suficientes si no están acompañadas de actos que respalden nuestras palabras. 

A pesar de que el pueblo decía no poseer ídolos paganos, la realidad era que si los poseían. Josué les describe las consecuencias si no se volvieran a Dios de todo corazón, ciertamente sabed que el SEÑOR vuestro Dios no continuará expulsando a estas naciones de delante de vosotros, sino que serán como lazo y trampa para vosotros, como azote en vuestros costados y como espinas en vuestros ojos, hasta que perezcáis de sobre esta buena tierra que el SEÑOR vuestro Dios os ha dado. (Jos. 23:13) 

  • “Las trampas” representan las tentaciones que aparentemente hemos vencido, pero que al final nos vencen, son las derrotas que aparentemente no tienen explicación. 
  • Los azotes representan las ataduras, o áreas de esclavitud en el carácter que le hemos abierto al enemigo. 
  • Por último, las espinas en los ojos representan áreas de la vida que constantemente estamos siendo derrotados por el enemigo. Estas son las cosas que no han podido vencer y que para muchos terminan siendo la razón de su fracaso. 
Antes que ellos pudieran deshacerse de esos ídolos, ellos deberían reconocer su necesidad, y más que ídolos de madera, o piedra, ellos deberían de sacar de sus corazones esos ídolos. La razón porque todavía los tenían en sus hogares es porque todavía los tenían en sus corazones. ¿Tienes ídolos en tu corazón? ¿Qué deseos de la carne nos has podido vencer? ¿Qué cosas debes de renunciar? Mientras no renunciemos a las cosas que nos apartan de Dios, la puerta de nuestra vida esta “abierta” y estamos dando lugar al enemigo, así como a la maldición y a la derrota para nosotros y nuestros hijos.

Oración:                                                                                                                             

  • Pedir al Señor que te muestre todas las áreas de tu vida donde todavía conservas cosas que son paganas y que pueden ser puertas de posible ataque del enemigo en tu vida.

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lunes, 2 de febrero de 2009

Día No 29, Enfrentando Nuestro Pasado


Lectura del día: Gen. 42:1 a 44:34
Verso Central Génesis 42:21

Entonces se dijeron el uno al otro: Verdaderamente somos culpables en cuanto a nuestro hermano, porque vimos la angustia de su alma cuando nos rogaba, y no lo escuchamos, por eso ha venido sobre nosotros esta angustia.

En algún momento de nuestra vida debemos de enfrentar aquellos sucesos que han herido, o marcado negativamente nuestro ser. Si en nuestra vida hay capítulos que no se han resuelto, no podremos seguir avanzando libremente, sin que primero esas cosas queden resueltas. La única forma de sanar las heridas del alma es dejar que el Espíritu Santo obre completamente en nuestro corazón, y aquellas áreas de nuestra personalidad que fueron afectadas. El primer paso para que esto suceda es reconocer la necesidad que tenemos y le permitimos al Espíritu obrar. Las heridas del pasado no se sanan si solamente las reprimimos. Estas se han de enfrentar al mismo tiempo que le permitimos a Jesús que las sane para poder tener un corazón completamente sano.
En este momento de su vida, José había alcanzado el máximo éxito como persona. Dios había honrado su integridad y su perseverancia, y ahora tenía una posición de autoridad y de privilegio. Era el segundo después de faraón. Además, se había casado, tenía dos hijos, y estaba lleno de riquezas, y tenía inmenso poder. En fin, todo mundo podía pensar que José era una persona de éxito, pero debajo de la superficie, José tenía muchas heridas que debían de ser sanadas para ser una persona completa. Por ejemplo, y de acuerdo a sus mismas palabras, el hijo mayor del ya fallecido presidente Reagan había sido criado en un hogar de muchos privilegios, y su padre había sido un hombre de éxito, se podía decir que él había sido criado en un hogar privilegiado. Pero en su vida había un secreto que lo estaba llevando a la destrucción, había sufrido de abuso sexual, y hasta que fue sano de estas heridas, se ha convertido en una persona de éxito integral.
En el momento de más éxito en su vida personal, el pasado viene y visita a José y le hace revivir aquellas heridas, que aunque ocultas, todavía estaban latentes debajo de todo su aparente éxito personal, Y José era el que mandaba en aquella tierra; él era quien vendía a todo el pueblo de la tierra. Y llegaron los hermanos de José y se postraron ante él rostro en tierra. (Gen 42:6) Inmediatamente se puede ver, que José tenía heridas en su corazón por la manera que reacciona ante la presencia de ellos, Cuando José vio a sus hermanos, los reconoció, pero fingió no conocerlos y les habló duramente. Y les dijo: ¿De dónde habéis venido? Y ellos dijeron: De la tierra de Canaán para comprar alimentos. (Gen 42:7) La dureza de sus palabras era el reflejo de la amargura que estaba saliendo a flote de su corazón. Ahora José se enfrentaba a la decisión de seguir en su amargura, o renunciar a la misma. Ahora tenía el poder vengarse de todo lo que le hicieron sufrir. Si él hacia eso, se destruiría primero a sí mismo y luego a su familia, por otro lado si los perdonaba y permitía al Señor que le mostrara la cosas buenas que Dios le había dado a pesar de que sus mismos hermanos habían sido malos con él. Su vida tendría un nuevo significado, sería una nueva persona, y volvería a recuperar toda la parte de su familia que había perdido. Aun mas, se cumpliría totalmente el propósito de Dios para su vida, sus sueños de joven se convertirían en una realidad y seria el instrumento de Dios para salvación de toda su familia. Todo esto sería posible, solamente si él estaba dispuesto a enfrentar sus heridas y permitirle al Señor que las sanara. José estaba enfrente de dos caminos, el fácil le decía, "véngate de todo lo que te hicieron, ahora tú tienes el poder, y ellos no merecen misericordia". Por otro lado tenía la voz que le decía, "¿Porque seguir atado a un pasado que ya no se puede cambiar?" "¿Porque desear el mal de aquellos que me hirieron, si Dios me ha bendecido tanto?" Esta historia es una de las más impactantes de las Sagradas Escrituras porque habla a nuestra realidad. Rara es la persona que no se pueda identificar de alguna manera con esta situación. 
  • ¿Has pasado por alguna situación en tu vida que te han herido, especialmente problemas en tu familia? 
  • ¿Cómo fue la relación con tus padres? 
  • ¿Qué cosas necesitas enfrentar de tu pasado, que no has hecho? 
  • ¿Qué sueños hay en tu vida no cumplidos, que están siendo estorbados por cosas del pasado? 

Como vemos en la vida de José, y aun mas en nuestra experiencia no podemos solos enfrentar nuestros problemas, necesitamos la ayuda amorosa de nuestro Dios. ¡Jesús murió en la cruz del calvario para que en su herida, nosotros podamos encontrar sanidad para todas nuestras heridas! Solamente en su amor encontramos la medicina que cura todo el dolor de las vivencias humanas.
Oración:

  •  Valor para enfrentar nuestros errores, y heridas del pasado.
  • Determinación para salir adelante en medio de cualquier situación.
  • Con la ayuda de Dios perdonar a las personas que nos hirieron.



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